El presidente de Serbia, el nacionalista Aleksandar Vucic, anunció este sábado que presentará dentro de unas semanas su dimisión y concurrirá como candidato a primer ministro en unas elecciones anticipadas, cuya fecha no precisó y en las que prometió su victoria, pese a las protestas ciudadanas que afronta desde 2024.
El Jefe del Estado hizo este anuncio en un mitin ante unas 200.000 personas, según datos del Gobierno, celebrado frente al Parlamento bajo el lema ‘Serbia, una familia’.
En medio de mensajes como ‘Vucic, primer ministro vitalicio’ o ‘Vucic, el orgullo de Serbia’, el presidente, desde 2017, aseguró que su partido, el SNS, «triunfará de forma más convincente que nunca antes» y afirmó que la oposición y los ciudadanos que protestan contra él y su Gobierno «destruirían al país».
Vucic busca volver como primer ministro
Vucic domina la política serbia desde 2014, primero como primer ministro y, desde 2017, como presidente.
Su partido ganó las elecciones legislativas de 2022 y volvió a ganar, con mayoría absoluta, las anticipadas de 2023, celebradas en medio de una oleada de protestas contra la corrupción, la criminalidad y los problemas económicos del país balcánico.
Las protestas presionan por elecciones
La muerte de 16 personas en 2024, al caer el techo de una estación de tren, que acababa de ser renovada por empresas chinas, desató la actual ola de protestas contra Vucic, algunas muy masivas, en las que se denuncia el deterioro del Estado de derecho y se piden elecciones.
En el mitin de hoy, Vucic adelantó que las elecciones parlamentarias «se celebrarán antes de lo que pensáis», pero sin precisar la fecha.
Vucic ya ha anunciado en el pasado que las legislativas tendrían lugar en otoño, un año antes de la fecha regular.
Antes del discurso de Vucic, cuatro robots humanoides traídos de China bailaron una danza popular de Serbia, y el presidente vinculó esa tecnología con el progreso que le espera a Serbia.
También anunció que en agosto se empezará a construir en Serbia, en cooperación con China, la primera base de producción de robots humanoides a gran escala en Europa.
En su discurso prometió aumentar los salarios y las pensiones; mejorar la sanidad y la educación, y acelerar la entrada del país en la Unión Europea, pero sin dar la espalda a Rusia y China, a los que llamó «amigos tradicionales» de Serbia.
A la reunión asistieron como invitados especiales los líderes prorrusos de los serbios de Bosnia-Herzegovina, Milorad Dodik, y de Montenegro, Milan Knezevic.
