La industria argentina sufrió un nuevo traspié en mayo pasado, sin que la pujanza del sector petrolero alcanzara a compensar el hundimiento en el que se han sumido otros importantes sectores manufactureros, como el de la producción automotriz.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de producción industrial manufacturero se derrumbó en mayo un 5,7 % con respecto al mismo mes de 2025, tras haber registrado en abril pasado una caída interanual del 2,5 %.
En comparación con abril último, la actividad industrial se mantuvo prácticamente estancada, con un alza de apenas el 0,4 %, tras haber caído el 1,8 % intermensual en el cuarto mes del año.
Según los datos oficiales, en los primeros cinco meses de 2026, la actividad industrial acumuló una caída del 3,1 %.
De las 16 ramas industriales, 14 incluidas en la medición oficial registraron en mayo caídas en términos interanuales, entre las que resaltaron las de la industria textil (-26,2 %), maquinaria y equipos (-23,4 %), industria automotriz (-15,9 %), prendas de vestir y calzado (-14,7 %), siderurgia (-4 %) y alimentos y bebidas (-3,0 %).
Solo crecieron, en términos interanuales, el refino de petróleo (+19,4 %) y los productos de tabaco (+14,6 %).
El dato de mayo muestra un desempeño heterogéneo. Refino de petróleo y molienda de oleaginosas empujan hacia arriba, mientras que los rubros más expuestos al consumo interno y a la competencia importada siguen bajo presión», dijo a EFE Tomás Amerio, economista de la Fundación Libertad y Progreso.
Al observar el desempeño acumulado por cada sector en los primeros cinco meses del año, solo cuatro ramas están en positivo; entre ellas, el refino de petróleo (+11,5 %).
El resto de las 16 actividades acumula caídas, en algunos casos, estrepitosas, como la industria textil (-26,5%), la producción de maquinaria y equipo (-20%) y el sector automotriz (-13,1%).
Impulso de Vaca Muerta
La refinación de petróleo tuvo en mayo el mejor registro de actividad entre los sectores industriales, encadenando doce meses de aumento de la producción y consolidando la posición del sector al tope del ránking de crecimiento», resaltó en un informe la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).
Según datos oficiales, Argentina registró en mayo pasado un récord de producción de 903.700 barriles diarios de petróleo, lo que representó un incremento interanual del 19,6 %.
Esta marca se dio gracias al impulso de la gigantesca formación de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta, en el suroeste del país.
Según destacó FIEL, en los primeros cinco meses del año, el refino de petróleo «pasó a hacer el mayor aporte para contener la caída de la actividad industrial, relegando a la rama de los alimentos y bebidas».
Esta última acumuló entre enero y mayo pasado una caída interanual del 1,2 %, que no fue mayor gracias a una recuperación del 3,2 % en la producción de lácteos y a un incremento del 1,4 % en la molienda de oleaginosas tras la cosecha agrícola récord lograda por Argentina.
En reversa
El sector automotriz, una de las principales ramas manufactureras de Argentina, es uno de los que más cayó en los primeros cinco meses del año (-13,1 %), afectado por una caída acumulada del 2,2 % en las exportaciones de vehículos y un derrumbe del 23,1 % en las ventas al mercado doméstico, donde solo mejoran las ventas de autos importados desde China.
Según apuntó FIEL, el sector registró en mayo «una caída de las exportaciones, después de un bimestre de mejora, al tiempo que las ventas de vehículos tuvieron un importante retroceso, en un contexto de altos stocks a lo largo de la cadena de comercialización y menores expectativas de ventas».
El mal desempeño del sector automotriz afectó a la siderurgia, cuya actividad acumuló en los primeros cinco meses del año un descenso del 7 % como consecuencia de una menor demanda, no solo de las terminales de autos, sino también del sector de la construcción y de los fabricantes de electrodomésticos, entre otros.
Pero el mayor derrumbe está en el sector textil y el de indumentaria, con un desplome acumulado a mayo del 26,5 % y del 15,3 %, respectivamente, golpeados por las importaciones y el deterioro del poder adquisitivo de los consumidores locales.