El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, uno de los principales opositores al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, volvió este miércoles a la Cárcel del Encuentro, la prisión de máxima seguridad del país andino, después de que se le realizaran exámenes médicos por problemas con su vesícula.
Álvarez fue llevado la mañana de este miércoles hacia un hospital privado del sur de Guayaquil, donde, tras las pruebas, los doctores le dijeron que debía ser operado; sin embargo, el ministro ecuatoriano del Interior, John Reimberg, aseguró que el mandatario detenido se negó a someterse al procedimiento.
Esa versión fue rechazada por la esposa de Álvarez, Fiorella Icaza, y por sus abogados, quienes aseguraron que solo quieren que la intervención quirúrgica se realice de manera programada y bajo la supervisión de sus médicos de confianza.
Estimamos que, con la coordinación respectiva, se le permitirá regresar cuando sea de forma programada, como debe ser, para someterse a la cirugía que hoy el Estado tiene claro que se tiene que hacer y que no era algo que nos habíamos inventado», señaló Julio César Cueva, uno de sus abogados, en los exteriores del hospital.
Desde hace varias semanas, el equipo legal de Alvarez había alertado de un supuesto deterioro en su salud, de la pérdida de un 30 % de su peso corporal, de que tenía cálculos en la vesícula y de que había sufrido cuatro desmayos en el interior de la cárcel.
El alcalde de la ciudad más poblada de Ecuador está recluido desde marzo pasado en la Cárcel del Encuentro, una prisión construida por la administración de Noboa, a semejanza del modelo carcelario salvadoreño, para retener a los líderes de las principales organizaciones del crimen organizado en el país.
Álvarez está actualmente procesado por supuesto lavado de dinero y por una presunta comercialización ilegal de hidrocarburos, ambos casos vinculados a su negocio familiar de venta de combustibles.
Además, el mandatario local enfrentará un juicio por la supuesta manipulación y retiro del grillete electrónico que se le había ordenado llevar desde 2025 como medida alternativa a la prisión en uno de esos procesos.