Bogotá.- La intención del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, de asumir el cargo en una guarnición militar el próximo 7 de agosto es motivo de discusión este jueves en el país por los inconvenientes logísticos e, incluso, de seguridad que eso supone.

«Vamos a hacerlo de manera diferente, como nunca se ha hecho. En una guarnición militar, para rendirle honor a los verdaderos héroes de la patria, policías y soldados», manifestó De la Espriella ayer en Cúcuta, donde encabezó la primera reunión preparatoria con autoridades regionales antes de asumir el cargo.

El gesto político hacia las Fuerzas Militares

El presidente electo, que durante la campaña electoral mostró su cercanía al estamento militar, incluso con el saludo castrense y el lema «¡Firmes por la patria!», quiere dejar claro desde un comienzo el peso que las Fuerzas Militares tendrán en su Gobierno.

La posible investidura de De la Espriella en un batallón crea otra polémica en Colombia

«Más allá de las de las limitaciones jurídicas o logísticas, lo que busca el presidente electo es reafirmar su lucha en materia de seguridad como el asunto prioritario de su gobierno», dijo a EFE el analista Fabián Cárdenas, profesor de derecho internacional de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá.

La posesión ante el Congreso

La Constitución colombiana establece que la posesión presidencial debe hacerse ante el Congreso y tradicionalmente se ha hecho en el Salón Elíptico del Capitolio, aunque las últimas investiduras han tenido lugar en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, y no hay antecedentes recientes en un recinto diferente, como el que quiere De la Espriella.

«Lo que sí puede pasar es que la posesión se haga ante el Congreso, que es la que tiene efectos jurídicos, y sea seguida de algún acto o ceremonia pública en otro lugar que el presidente determine, una vez haya asumido el cargo», agregó Cárdenas.

Opción en zona de conflicto

El equipo del presidente electo no ha confirmado en cuál guarnición militar quiere jurar el cargo, pero versiones de medios locales indican que podría ser en un batallón en Popayán, capital del Cauca (suroeste), por el simbolismo que eso supondría, ya que se trata de un departamento muy golpeado por la violencia del conflicto armado en los últimos años.

Esa opción, en caso de confirmarse, tendría una complejidad adicional en materia logística por el traslado hasta esa ciudad de 108 senadores y 188 representantes a la Cámara, además de jefes de Estado y de Gobierno invitados, representantes de organismos internacionales, otras autoridades, personal de servicios, seguridad y prensa.

Con la opinión de Londoño coincide Cárdenas, quien dijo que no cree «que la bancada de oposición acepte esa solicitud (de trasladarse a un batallón), porque obviamente eso sería apoyar o legitimar ese acto».

Popayán y el traslado de autoridades

Londoño considera «un absurdo», incluso por razones de seguridad, trasladar a centenares de autoridades a un batallón en una zona de conflicto para un acto de investidura y añade: «Si se llegara a hacer en una guarnición militar, tendría que ser en una de Bogotá o muy cercana».

Legalmente es posible, pero, al final de cuentas, termina siendo un tiro en el pie porque, entre más complicadas sean la seguridad y la logística, más difícil será la asistencia de ciertos funcionarios de primer nivel y del orden mundial.

Si la posesión va a ser en un batallón, tendría que ser en uno de Bogotá«, concluye, por su parte, Cárdenas

Temas relacionados

abelardo de la espriellabogotácolombiaguarnición militarinvestidura presidencialpopayán