Irán intensificó este jueves su ofensiva contra intereses de Estados Unidos en Medio Oriente al lanzar ataques con misiles y drones contra bases militares en Kuwait, Baréin, Qatar y Jordania, en represalia por los recientes bombardeos ordenados por Washington contra territorio iraní.
Bases y objetivos alcanzados
La Guardia Revolucionaria iraní confirmó que atacó dos bases utilizadas por las fuerzas estadounidenses en Kuwait y otras dos en Baréin. Además, aseguró que sus proyectiles impactaron un sistema de defensa antiaérea Patriot en Kuwait, depósitos de combustible de uso militar en Baréin y un centro de antenas en Qatar.
Posteriormente, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó que también lanzó diez misiles balísticos contra la base aérea de Al Azraq y un centro de comando y control de Estados Unidos en Jordania, al tiempo que advirtió que «ninguna base estadounidense en la región estará a salvo» si Washington vuelve a atacar.
Alertas civiles en el Golfo
Las sirenas de alerta volvieron a sonar durante la madrugada en Baréin, Kuwait y Qatar, donde las autoridades enviaron mensajes de emergencia a los teléfonos móviles para que la población buscara refugio.
En Baréin, el Ejército informó que sus sistemas de defensa interceptaron y destruyeron varios proyectiles iraníes, mientras que en Qatar las autoridades pidieron a los residentes permanecer dentro de sus viviendas y alejarse de las ventanas por el riesgo de explosiones.
En paralelo, la Embajada de Estados Unidos en Jordania emitió una alerta urgente para sus ciudadanos, instándolos a refugiarse de inmediato ante reportes de misiles, drones y cohetes sobre territorio jordano.
Bombardeos de Estados Unidos dejaron 14 muertos
El Ministerio de Salud de Irán informó que los bombardeos estadounidenses de las últimas dos noches dejaron al menos 14 muertos y 78 heridos, de los cuales más de 40 permanecen hospitalizados. Asimismo, autoridades iraníes denunciaron que un proyectil estadounidense impactó en las inmediaciones de la central nuclear de Bushehr, aunque hasta el momento no se han precisado los daños.
Mientras tanto, el ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que las fuerzas israelíes están preparadas para reanudar las operaciones militares contra Irán «una tercera vez, si fuera necesario», y advirtió que cualquier nueva ofensiva sería ejecutada «con una fuerza aún mayor».
En medio de la escalada, el ministro de Exteriores de Qatar sostuvo una conversación telefónica con su homólogo iraní para abordar la crisis y propuso retomar el diálogo con el objetivo de evitar un mayor deterioro del frágil alto el fuego alcanzado entre Washington y Teherán el pasado 17 de junio.
La tensión también se trasladó al plano diplomático. Irán acusó a varios aliados europeos de Estados Unidos de ser «cómplices deliberados» de la ofensiva militar, luego de que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, revelara que bases en territorio europeo fueron utilizadas para miles de despegues vinculados a la operación militar estadounidense contra la República Islámica.
Teherán advirtió que quienes facilitaron infraestructura militar a Washington también deberán asumir responsabilidades por las consecuencias del conflicto.