Naciones Unidas.- El subsecretario general de la ONU, Khaled Khiari, alertó este lunes del riesgo de una nueva escalada regional tras el ataque del Ejército yemení contra el aeropuerto de Saná, controlado por los hutíes, para evitar el aterrizaje de un avión iraní, y defendió la soberanía y la independencia de Yemen.
Nos preocupa profundamente el riesgo de que se produzca una escalada más amplia. Ni Yemen ni el resto de la región pueden permitirse otro ciclo de escalada», aseguró Khiari en una reunión del Consejo de Seguridad convocada tras los últimos incidentes.

Ataque en Saná eleva la tensión
En las últimas semanas, las tensiones entre los rebeldes chiíes hutíes de Yemen, alineados con Irán, y el Gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudí, resurgieron.
Pese a que el conflicto permanece estancado desde 2022, un avión iraní que viajaba desde Saná a Teherán para que una delegación hutí asistiese al cortejo fúnebre del exlíder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, desató la ira del Gobierno yemení y de la coalición militar liderada por Arabia Saudí, que controla el espacio aéreo del país dividido.
Este lunes, el Ejército yemení bombardeó la pista de aterrizaje de la terminal de Saná para evitar que el avión iraní tocase tierra. Finalmente, aterrizó en el aeropuerto de la ciudad de Al Hudeida, urbe controlada por los insurgentes y situada a orillas del mar Rojo.
- Khiari defendió que el Gobierno de Yemen «ya había advertido anteriormente a Irán de que no realizara vuelos no autorizados» y a tomar las medidas necesarias.
- El subsecretario subrayó que estos incidentes ponen de manifiesto que «no hay alternativa a un proceso político inclusivo y dirigido por los propios yemeníes».
«Una solución política negociada, alcanzada mediante el diálogo bajo los auspicios de la ONU, puede aportar una resolución duradera y sostenible al conflicto», añadió.
La ONU pide diálogo y alerta humanitaria
Por su parte, Indrika Ratwatte, secretario general adjunto en funciones para Asuntos Humanitarios de la ONU, advirtió de que la crisis humanitaria en el país se está agravando. Entre otras cosas, señaló que hay más de 18 millones de personas en todo el país que pasan hambre.
Yemen, escenario de rivalidad regional
El conflicto en Yemen comenzó a intensificarse en 2014, cuando el movimiento rebelde hutí tomó el control de la capital, Saná, obligando al gobierno reconocido internacionalmente a abandonar la ciudad.
En 2015, una coalición militar liderada por Arabia Saudí intervino en apoyo del gobierno yemení, mientras que Irán ha sido señalado como principal aliado político y militar de los hutíes. Desde entonces, Yemen se ha convertido en uno de los principales escenarios de rivalidad regional entre Arabia Saudí e Irán.
Aunque en 2022 se alcanzó una tregua promovida por las Naciones Unidas, que redujo significativamente los enfrentamientos a gran escala, no se logró un acuerdo de paz definitivo. El país continúa dividido entre las zonas controladas por el gobierno y las administradas por los hutíes, mientras persisten tensiones militares, políticas y diplomáticas.
