Buenos Aires.- El consumo de carne de res en Argentina cayó a su menor nivel en lo que va de este siglo por la pérdida de poder adquisitivo de los hogares, de acuerdo con un informe sectorial difundido este lunes.

Consumo per cápita en mínimo histórico

Según los datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el promedio de los últimos doce meses del consumo per cápita de carne vacuna se ubicó, a junio pasado, en los 47 kilos por año.

Esa cifra resultó un 8,2 % menor al promedio que se registraba en junio del año pasado.

Se trata del menor registro de consumo desde el año 2000, cuando la CICCRA comenzó a difundir sus informes sectoriales, y es muy inferior al máximo de 2009, de 69,8 kilos anuales por persona.

Carne vacuna en mostrador de carnicería, contexto de caída del consumo en Argentina por inflación
Mostrador de carnicería con cortes de carne vacuna, en medio de la caída del consumo en Argentina.

Precios y pérdida de poder adquisitivo

De acuerdo al informe, el abastecimiento de carne de res al mercado doméstico experimentó, en el primer semestre, una caída interanual del 11,5 %, «producto del menor poder de compra de los hogares, explicado por el aumento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año».

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Según el último informe del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el precio promedio de la carne vacuna fue en junio de 18.617 pesos (12,4 dólares) por kilo, un 55,6 % más que en igual mes de 2025.

De acuerdo con los últimos datos disponibles del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés), Argentina es el quinto productor y exportador mundial de carne vacuna y posee un rodeo de 51,5 millones de cabezas de ganado bovino. 

El consumo de carne vacuna en Argentina ha sido históricamente uno de los más altos del mundo y constituye un elemento central de la cultura alimentaria, la economía y la identidad nacional.

Durante décadas, el país se destacó por registrar niveles de consumo per cápita superiores a los de la mayoría de las naciones productoras, favorecido por una amplia disponibilidad de ganado bovino y una fuerte tradición gastronómica asociada al consumo de carne.

  • No obstante, en los últimos años el mercado interno ha experimentado cambios significativos debido a factores económicos como la inflación, la pérdida del poder adquisitivo de los hogares y el incremento sostenido de los precios de los alimentos.
  • Estas condiciones han reducido la capacidad de compra de los consumidores, provocando una disminución progresiva en la demanda de carne vacuna y un mayor desplazamiento hacia alternativas de menor costo, como la carne de pollo o de cerdo.

De acuerdo con datos de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo promedio de los últimos doce meses alcanzó en junio de 2026 los 47 kilogramos por persona al año, lo que representa una reducción del 8,2 % respecto al mismo período del año anterior.

Este nivel constituye el registro más bajo desde el año 2000, fecha en que la entidad comenzó a elaborar sus informes sectoriales, y se encuentra muy por debajo del máximo histórico reciente de 69,8 kilogramos por habitante, registrado en 2009.