La cifra de fallecidos como consecuencia del intenso temporal que azota a Chile subió este lunes a diez, según el más reciente balance entregado por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) sobre el sistema frontal que abarca a diez de las dieciséis regiones del país.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, viajó en la tarde a Coquimbo, en la zona norte, a la que declaró en estado de catástrofe, al igual que la provincia de Huasco, en Atacama, ubicadas a 460 kilómetros y 850 kilómetros de la capital, respectivamente, debido a los estragos del evento climatológico.
El balance de fallecidos podría aumentar en las próximas horas, pues el organismo informó que hay reportes de carabineros de otras cuatro personas, que fueron catalogadas como «presuntas desgracias».
El reporte, ofrecido en la sede del Senapred en Santiago de Chile, indica que, producto de la emergencia, en total se encuentran diecisiete personas lesionadas, 2.422 damnificados y 104.504 aislados, concentrados mayormente en Atacama y Coquimbo, producto de cortes de rutas y crecidas de cauces.
El Ministerio de Salud, por su parte, decretó alerta sanitaria en ambas regiones que tienen sectores sin suministro de agua potable, mientras que las Fuerzas Armadas chilenas enviaron el primer cargamento de seis toneladas de ayuda humanitaria.
Lamentar el fallecimiento en la nación de ya diez compatriotas, algunos de ellos prestándole servicio a otros compatriotas; eso ha hecho que tengamos que pedirle a cada uno de los brigadistas, rescatistas, que se cuiden», aseguró Kast desde la zona afectada en el norte del país, donde agradeció a voluntarios de la sociedad civil, bomberos y todas las instituciones que se han puesto al servicio de la comunidad.
El mandatario calificó el evento meteorológico como «bastante inédito porque se han juntado distintos factores, como el viento, la lluvia, la nieve, las marejadas, afectando de distintas maneras a cada una de las diez regiones» y debido a su intensidad, extensión y duración.
El Senapred contabiliza, hasta el momento, 76 viviendas destruidas, 2.121 con daño mayor, 16.948 con daño menor y 888 inmuebles que continúan siendo evaluados por equipos municipales.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) informó que en la región de Coquimbo se ha registrado, desde el pasado martes, una caída de agua de entre 155 y 287 milímetros en distintos sectores, lo cual representa, en algunos casos, casi el doble de agua caída en todo 2025.
La región está literalmente bajo el lodo en estos momentos; tenemos todavía situaciones de alto riesgo de personas», declaró en la tarde de este lunes el gobernador de Coquimbo, Cristóbal Juliá.
Mientras que el ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, también presente en la zona afectada, dijo que el desastre climático es el mayor «de los últimos cuarenta años en la región de Coquimbo«.
En tanto, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, anunció la suspensión de clases este martes y miércoles en los establecimientos públicos y privados de enseñanza parvularia, básica y media en toda la Región de Coquimbo y en zonas de Atacama, Valparaíso y la Región Metropolitana.
El evento climático, relacionado con el fenómeno El Niño, comenzó el jueves en la zona centro-sur y avanzó hacia el norte, al dejar localidades aisladas, inundaciones, derrumbes y rutas socavadas, además de fuertes rachas de viento de hasta 160 kilómetros en algunas zonas, cortes de luz y agua.
El temporal, uno de los más significativos registrados en los últimos años debido a su extensión geográfica e intensidad, continuará su oscilación entre el norte, centro y sur del país austral que, según pronósticos de expertos, se extenderá hasta finales de la semana.