La Fiscalía de Colorado acusó de dos delitos de agresión graves a un empleado de GEO, la compañía privada que administra el centro de detención de inmigrantes en Aurora (Colorado), después de que le dispara con un arma de su propiedad a una mujer que se manifestaba frente a la cárcel la semana pasada.
Brandon Booth, de 42 años, fue acusado en relación con un incidente en el que resultó herida Emma Landis, de 22 años, el jueves pasado.
La Fiscalía no presentó cargos por intento de homicidio, amenazas graves ni delitos relacionados con armas, acusaciones que la policía de Aurora había incluido en la declaración jurada de arresto de Booth.
El empleado llegaba a su trabajo cuando se topó con la protesta.
Según la declaración jurada citada por The Denver Post, los manifestantes amenazaron a sus hijos diciendo que enviarían gente a su escuela y que llamaron «nazis» y «traidores a la raza» a los empleados del centro.
El acusado dijo a la policía de Aurora que su intención era ahuyentar a los manifestantes, no dispararles, ya que no le permitían el acceso a las instalaciones.
Algo que contradicen las víctimas que grabaron el hecho.
Booth declaró que rápidamente se dio cuenta de que estaba siendo grabado y de que había hecho «una estupidez», según la declaración jurada de un agente citada por el rotativo.
El hombre se presentó en la corte este miércoles, pero no dio una declaración sobre su culpabilidad. Permanece detenido con una fianza de 100.000 dólares y su próxima comparecencia ante el tribunal está programada para el 13 de agosto.
Por su parte, Landis se recupera de sus heridas y dijo al rotativo que el hecho no la ha disuadido de continuar con las protestas.
El centro de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Colorado ha enfrentado denuncias de negligencia médica tras un caso confirmado de tuberculosis.