Brasilia.- Los nuevos aranceles anunciados este jueves por Estados Unidos para productos brasileños por trabajo forzoso elevarán hasta el 37,5 % la carga acumulada sobre las exportaciones del país suramericano, según un análisis de la Cámara Americana de Comercio para Brasil (Amcham Brasil).
La entidad empresarial explicó que el gravamen adicional del 12,5 % anunciado por Washington se aplicará sobre cerca de 3.000 productos brasileños y se sumará al arancel del 25 % impuesto a varias importaciones procedentes del país suramericano, que entró en vigor en la víspera.
Alcance del arancel sobre exportaciones
«En total, la nueva medida alcanzará productos brasileños con ventas anuales de 12.500 millones de dólares al mercado estadounidense».
De ese monto, el 85,3 %, equivalente a 10.700 millones de dólares, quedará sujeto a la tarifa acumulada del 37,5 %, uno de los niveles más elevados aplicados por Estados Unidos a sus socios comerciales, según el comunicado de la Amcham.
La entidad advirtió que el aumento de los aranceles afectará la competitividad de las exportaciones brasileñas, elevará costos para empresas y consumidores estadounidenses, y podría perjudicar cadenas productivas integradas e inversiones bilaterales.
Respuesta de Brasil y disputa comercial
La medida fue anunciada por el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, en el marco de una investigación sobre los esfuerzos de 60 economías para combatir el trabajo forzoso.
Dicho argumento fue rechazado este mismo jueves por Brasil, al considerar que Washington utilizó el tema como justificación para aplicar una política comercial proteccionista.
El Gobierno brasileño calificó los nuevos gravámenes de «arbitrarios e injustificados» y anunció que activará los mecanismos previstos en su Ley de Reciprocidad, además de recurrir al sistema de solución de controversias de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Brasil sostuvo que cuenta con una amplia legislación de combate al trabajo forzoso y recordó que ha ratificado convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la materia.
- También afirmó que, durante la investigación estadounidense, entregó información sobre sus normas y controles para impedir la importación de bienes producidos bajo esas condiciones.
- La nueva tarifa amplía los impactos negativos sobre las exportaciones brasileñas», afirmó el presidente de Amcham Brasil, Abrão Neto, quien advirtió que, para cambiar este escenario, será necesario que ambos gobiernos retomen las negociaciones.
La relación comercial entre Estados Unidos y Brasil ha atravesado un período de crecientes tensiones desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, debido a la imposición de nuevos aranceles sobre productos importados como parte de su política de protección de la industria estadounidense y revisión de las prácticas comerciales de sus socios.
En julio de 2026, el Gobierno estadounidense anunció un arancel del 25 % para diversas importaciones brasileñas y, posteriormente, agregó un gravamen adicional del 12,5 % a miles de productos, al concluir una investigación sobre los esfuerzos de distintos países para combatir el trabajo forzoso.
Con ello, algunos bienes brasileños quedaron sujetos a una tarifa acumulada del 37,5 %, una de las más elevadas aplicadas por Washington.
Las autoridades estadounidenses sostienen que estas medidas buscan fortalecer el cumplimiento de estándares laborales internacionales y evitar el ingreso de mercancías vinculadas a trabajo forzoso en las cadenas de suministro. Sin embargo, Brasil rechaza esa justificación y afirma que la decisión responde a una política proteccionista destinada a favorecer la producción interna de Estados Unidos.