Perú vuelve a tener, desde este viernes, después de más de 34 años, un Parlamento bicameral compuesto por una cámara de senadores y otra de diputados, tras casi un cuarto de siglo funcionando con un Congreso unicameral que se volvió el epicentro de la inestabilidad política que ha caracterizado el país en la última década, con ocho presidentes en diez años.
Los 60 senadores y los 130 diputados electos en las pasadas elecciones, celebradas el 12 y 13 de abril, juraron este viernes sus respectivos cargos para el periodo 2026-2031, que tendrá como presidenta a la derechista Keiko Fujimori, quien será investida en una ceremonia el próximo martes 28 de julio, día nacional de Perú.
El país andino no tenía un Parlamento con dos cámaras desde el «autogolpe» de Estado perpetrado por el exmandatario Alberto Fujimori (1990-2000), padre de Keiko Fujimori, el 5 de abril de 1992, cuando disolvió el Legislativo e intervino la Judicatura para gobernar por decretos hasta la instauración de una Asamblea Constituyente que formuló la carta magna peruana de 1993, con un Congreso de una cámara.
En 2018 se llevó a cabo un referéndum con una serie de reformas políticas, entre las que se incluía el retorno a la bicameralidad, pero el ‘No’ a esa iniciativa ganó con el 90,51 % de los votos válidos, ya que los congresistas habían incluido una disposición para saltarse la reforma que prohibía reelegirse y poder alternar entre las dos cámaras.
Pese a esa negativa en el voto popular, el Congreso, que terminó sus funciones hace unos días, logró hace dos años el suficiente consenso entre sus fuerzas para reformar la Constitución y establecer dos cámaras, sin necesidad de hacer un nuevo referéndum que perderían previsiblemente, al tener el Legislativo una aceptación popular que no supera el 5 % de la población.
Los primeros en jurar el cargo este viernes fueron los senadores, y precisamente el Senado será la cámara que concentrará todo el poder legislativo al tener capacidad para modificar los proyectos de ley que le remita la cámara de diputados.
Por el momento, la composición del Senado está dividida, con 30 senadores vinculados a partidos de derecha y otros 30 a partidos de centro e izquierda.
El fujimorista Fuerza Popular tiene la mayor representación, con 22 senadores; seguido del ultraderechista Renovación Popular, con 8; mientras que el centrista Partido del Buen Gobierno cuenta con 7 senadores.
Al otro lado hay una alianza de izquierda formada por los partidos Juntos por el Perú (14), del excandidato presidencial Roberto Sánchez, que perdió la segunda vuelta presidencial; Obras (5) y Ahora Nación (4).
En el Congreso de Diputados, Fuerza Popular (41) y Renovación Popular (15) suman 56, los mismos que pueden acumular Juntos por el Perú (32), Obras (14) y Ahora Nación (10), mientras que el Partido del Buen Gobierno dispone de 18.
Esta aritmética parlamentaria hace muy complicado que pueda prosperar cualquier moción de destitución contra la presidenta Fujimori, pues se requieren los votos de dos tercios de la cámara, lo que hace prever que se terminará, por el momento, el ciclo de destituciones presidenciales promovidas desde el Congreso durante la última década.