El Gobierno de Cuba aseguró este miércoles que las sanciones de EE. UU. contra la isla mantienen retenidos en diversos puertos del Caribe más de 7.000 contenedores con alimentos, recursos para los sectores energético e hidráulico y medicamentos.
El vice primer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, denunció que los contenedores contienen «mercancía lícitamente adquirida por Cuba, con arreglo a las normas del comercio internacional»; esto, dicho durante una intervención ante la actual sesión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP, parlamento unicameral).
Como si no bastara el cerco energético que se impone a nuestro país, como si no fuera suficiente el genocidio que ya se comete y el castigo colectivo que se impone en todo el pueblo de Cuba«, recalcó Pérez-Oliva, en alusión al bloqueo económico estadounidense, recrudecido con nuevas medidas de presión desde principios de año.
El vice primer ministro responsabilizó de la situación «a los que tratan de impedir el arribo de esta mercancía, a los que permanecen impasibles, permitiendo que este genocidio se cometa, y a los que se pliegan a los intereses de EE.UU.«.
Señaló que los contenedores paralizados incluyen, además de alimentos, recursos para el programa de suministro de agua potable en la isla, donde «cada día, más de tres millones de cubanos amanecen con dificultades para acceder a este recurso vital».
La semana pasada, la empresa estatal Medicuba denunció la inmovilización de dos contenedores con una carga de un medicamento para el tratamiento de la epilepsia en el puerto colombiano de Cartagena de Indias, debido a que la naviera alemana Hapag-Lloyd se ha negado a entregar el flete, alegando el cumplimiento del bloqueo estadounidense.
Poco antes, la naviera francesa CMA CGM retuvo en Jamaica decenas de contenedores con destino a Cuba, entre ellos uno con insumos médicos.
Esos hechos están relacionados con la Orden Ejecutiva 14404, firmada el 1 de mayo por el presidente estadounidense, Donald Trump, que amenaza con congelar los activos en territorio estadounidense de personas o entidades que trabajen o hayan trabajado para el Gobierno cubano, así como de quienes le hayan apoyado financiera, material o tecnológicamente.
Poco después, las dos navieras europeas que mantenían operaciones con Cuba dejaron de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla.
La isla caribeña vive una grave crisis económica desde mediados de 2024, agravada desde enero por el impacto del bloqueo petrolero aplicado por Washington, a lo que se sumaron las sanciones reforzadas contra sectores vitales de la economía y a las empresas que mantienen negocios con el Gobierno cubano.
