Estambul.- Un buque de propiedad turca, abanderado en Panamá, ha sufrido un ataque con un dron tras zarpar del puerto ucraniano de Chornomorsk, sin que se sepan aún los daños causados, informa el medio turco Deniz Haber.
Ataque al carguero ATA-2
«El buque ATA-2, un carguero de 118 metros de eslora, propiedad de la empresa turca Albatros Corp y gestionado por la agencia Safir Gemi, también turca, fue atacado por una aeronave no tripulada poco después de zarpar del puerto ucraniano de Chornomorsk, donde había cargado maíz», señala el citado medio.
Los programas de rastreo marítimo muestran que el Ata-2 salió poco antes de la pasada medianoche de Chornomorsk y hacia las 16.00 GMT de este jueves se hallaba ya ante la costa de Rumanía, a unas 40 millas (70 km) al noreste del puerto de Constanza.

Escalada de drones en el mar Negro
Rusia ha informado en los últimos días de ataques suyos a varios buques, sin nombrarlos; algunos en puertos cercanos a Odesa, otros en alta mar, asegurando que estaban transportando armas destinadas a Ucrania.
En las últimas semanas, tanto Moscú como Kiev han intensificado los ataques con drones contra cargueros civiles que se dirigen a los puertos del mar Negro, bien los ucranianos cerca de Odesa, bien los rusos al este del mar de Azov, lo que ha causado la muerte de una docena de marineros en estos incidentes durante el mes de julio.
El mar Negro se ha convertido desde 2022, tras el inicio de la invasión rusa a Ucrania, en uno de los principales escenarios de confrontación militar y estratégica.
Además de las operaciones navales convencionales, el conflicto ha evolucionado con el uso intensivo de drones aéreos y marítimos, lo que ha incrementado los riesgos para la navegación comercial internacional y la seguridad de los buques civiles que transitan por la zona.
La región posee una gran importancia para el comercio mundial debido a que conecta las exportaciones de cereales, aceites vegetales y otros productos agrícolas provenientes de Ucrania y Rusia con los mercados de Europa, África, Oriente Medio y Asia.
En este contexto, puertos ucranianos como Chornomorsk, Odesa y Pivdennyi desempeñan un papel esencial en el transporte marítimo de mercancías, especialmente de maíz y trigo.
Desde la suspensión de la Iniciativa de Granos del Mar Negro en julio de 2023, acuerdo que permitió durante un año la exportación segura de productos agrícolas ucranianos con mediación de las Naciones Unidas y Turquía, la seguridad de las rutas marítimas se ha deteriorado considerablemente.
- Como consecuencia, tanto Rusia como Ucrania han incrementado los ataques contra objetivos navales y portuarios, incluyendo instalaciones logísticas, embarcaciones comerciales y rutas de abastecimiento.
- En este escenario, numerosos buques mercantes de distintas banderas han quedado expuestos a ataques, inspecciones o restricciones de navegación.
Aunque el derecho internacional marítimo protege a las embarcaciones civiles, la proximidad a las zonas de combate ha elevado los riesgos operativos para las empresas navieras, las tripulaciones y las aseguradoras, que han incrementado las primas por navegar en el mar Negro.
El caso del ATA-2, un carguero de propiedad turca y abanderado en Panamá, se enmarca en este contexto de creciente inseguridad marítima.
