China mantiene este viernes la alerta amarilla por la aproximación del tifón Dolphin, que podría tocar tierra entre la tarde del domingo y la mañana del lunes en la costa del país, entre las provincias de Zhejiang (este) y Fujian (sureste), con fuerza de tifón.
El Centro Meteorológico Nacional mantenía este viernes una alerta amarilla, la tercera más grave, por Dolphin, cuyo centro se situaba a las 05:00 hora local (21:00 GMT del jueves), unos 900 kilómetros al este de la localidad Wenzhou, en Zhejiang.
El sistema, clasificado como tifón fuerte, presentaba vientos máximos de 42 metros por segundo cerca de su centro.
La previsión oficial apunta a que Dolphin avance hacia el oeste a entre 15 y 20 kilómetros por hora, con una intensidad estable o ligeramente superior; cruce este viernes las islas japonesas de Ryukyu y entre después en el mar de China Oriental, antes de aproximarse gradualmente a la costa china.
Las autoridades prevén vientos fuertes en amplias zonas marítimas, entre ellas el mar de China Oriental, el sur del mar Amarillo, el estuario del Yangtsé y el litoral de Zhejiang, con fuertes rachas de viento en las áreas próximas al centro del tifón.
Zhejiang activó este jueves medidas de emergencia contra tifones, con 21 rutas marítimas de pasajeros ya suspendidas en la localidad costera de Zhoushan.
La provincia también cerró obras marítimas, envió embarcaciones a refugio y trasladó a más de 10.000 habitantes de islas cercanas a la costa.
Fujian activó, por su parte, una respuesta de emergencia de cuarto nivel, mientras Cantón anunció controles al tráfico naval hacia el norte por la entrada meridional del estrecho de Taiwán.
Dolphin ya llevó a Japón a ordenar la evacuación de más de 5.000 personas en Kagoshima y a cancelar más de 600 vuelos, con 86.400 pasajeros afectados.
El tifón se aproxima en un verano marcado en China por lluvias torrenciales, riadas, deslizamientos y ciclones que han dejado decenas de muertos y evacuaciones preventivas de cientos de miles de personas en varias provincias.