La despedida de Gustavo Petro como presidente de Colombia tuvo lugar este viernes en medio de concentraciones de apoyo en la capital del país, el llanto de sus seguidores, un discurso escueto y un llamado a la «resistencia», a pocas horas de la investidura de su sucesor, el ultraderechista Abelardo de la Espriella.

Gustavo Petro interviene ante un micrófono acompañado de dos personas, en el marco de un acto público relacionado con su despedida presidencial.

Luego de pronunciar sus últimas palabras como presidente, Petro saludó a los parlamentarios que se encontraban en las escalinatas del Congreso, al otro lado de la Plaza de Armas. Con la mano izquierda hizo el símbolo de la paz, que fue seguido por el resto de sus ministros y respondido por los congresistas desde el otro lado de la plaza.

Llamado a la resistencia

El Pacto Histórico denunció horas antes una supuesta censura por parte del jefe de la Cámara de Representantes, Nicolás Barguil, porque no les permitió acceder al Capitolio, y protestó contra la decisión de De la Espriella de realizar su investidura en Cali.

Miembros de la bancada de izquierdas se reunieron en la Plaza de Bolívar para expresar su rechazo a la decisión de Barguil de prohibir el uso del Salón Elíptico del Capitolio para realizar su declaración política.

Los congresistas hicieron un llamado a la resistencia y aseguraron que ejercerán «una oposición firme, democrática y responsable» bajo el liderazgo de Petro, a quien despidieron con aplausos.

Llamado a la oposición de Petro

Durante la concentración, la hija menor de Petro, Antonella, recorrió la plaza para saludar a los simpatizantes de su padre, tomarse fotografías y dar palabras de apoyo a algunos asistentes que, entre lágrimas, se acercaron a abrazarla.

Se acaba este periodo; sin embargo, mi papá va a seguir resistiendo como lo ha venido haciendo. Fuimos los primeros, pero no seremos los últimos. Hay que estar felices porque sucedió y no tristes porque se acabó», dijo a EFE Antonella Petro.