El enviado especial de la ONU para el Yemen, Hans Grundberg, advirtió este viernes que la guerra en el país árabe, iniciada en 2014, corre el mayor riesgo de reactivarse desde 2022, cuando el Gobierno internacionalmente reconocido y los rebeldes hutíes acordaron una breve tregua que se ha mantenido en gran medida hasta ahora.

Yemen enfrenta hoy un riesgo mayor de reanudación de un conflicto a gran escala que en cualquier otro momento desde la tregua negociada por la ONU en abril de 2022″, alertó en un comunicado el responsable de Naciones Unidas, en medio de un recrudecimiento de los choques entre las partes en diferentes provincias yemeníes.

Combatientes armados en Yemen alzan los puños ante alertas de la ONU por posible reactivación del conflicto
Combatientes armados en Yemen levantan los puños, mientras la ONU advierte sobre nuevas tensiones tras la tregua de 2022.

Ataques hutíes elevan la escalada

Grundberg denunció que los ataques de los hutíes de los últimos días contra las estratégicas provincias de Marib y Hadramut, que han provocado la muerte de decenas de militares yemeníes e incluso de civiles y desplazados, se suman a la escalada de tensión en el mar Rojo y en el golfo de Aden.

Los rebeldes, respaldados por Irán, imponen desde el 20 de julio un bloqueo marítimo en esa zona a Arabia Saudí, país que desde 2015 interviene en el Yemen al frente de una coalición militar en apoyo al Gobierno yemení y al que los insurgentes acusan del bombardeo del aeropuerto internacional de Saná a mediados del mes pasado.

«En conjunto, estos acontecimientos amenazan con poner en peligro los logros de la tregua de 2022, reflejados en la relativa calma que ha reinado en el Yemen en los últimos años, al tiempo que arrastran al país a una confrontación regional más amplia, con consecuencias devastadoras para su población», advirtió».

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La ONU busca una desescalada diplomática

  • Grundberg indicó que en las últimas semanas ha mantenido un «diálogo intenso» con las partes enfrentadas y otros actores regionales, a los que no mencionó, «para explorar opciones concretas de desescalada», e insistió en que la vía diplomática «aún está disponible» si hay voluntad política y un compromiso de los bandos.
  • Ante el aumento de las hostilidades en el Yemen, el responsable instó a las partes a que actúen «con la máxima moderación», que cesen sus acciones militares y que participen en negociaciones bajo los auspicios de la ONU para dar una oportunidad a «una solución negociada».

La guerra en el Yemen estalló en 2014, cuando los hutíes tomaron la capital, Saná, y se recrudeció un año después con la intervención militar de Arabia Saudí, que convirtió al país en el escenario de una de las peores catástrofes humanitarias del planeta, según Naciones Unidas

La advertencia de Naciones Unidas refleja la creciente fragilidad del equilibrio alcanzado tras la tregua de 2022 y pone de relieve la necesidad de reforzar los esfuerzos diplomáticos para evitar una nueva escalada del conflicto.

Un eventual recrudecimiento de la guerra no solo agravaría la crisis humanitaria que afecta a millones de yemeníes, sino que también podría incrementar la inestabilidad en toda la región, especialmente por la importancia estratégica del mar Rojo y el golfo de Adén para el comercio internacional y la seguridad marítima.

La comunidad internacional mantiene la preocupación de que, sin un compromiso firme de las partes para retomar el diálogo, los avances logrados en los últimos años puedan perderse y el país vuelva a sumirse en un ciclo de violencia de consecuencias imprevisibles.

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