El Tesoro de Estados Unidos colocó este jueves bonos de deuda a 30 años, los de mayor vencimiento, por unos 25.000 millones de dólares, con un interés del 5,216 %, el mayor nivel de rendimiento logrado para un instrumento de este tipo desde 2001.
Subasta a 30 años y rendimiento récord
El rendimiento ligado a estos títulos está por encima del 5,058 % con los que se subastó el pasado 9 de julio y muestra la creciente desconfianza de los inversores, que persisten en la tendencia de desembarazarse de los bonos con plazos largos.
En un escenario donde se anticipan crecimientos de la inflación y, por ello, posibles subidas de tipos de interés y de la deuda pública en Estados Unidos, el mercado para las emisiones de la primera economía mundial viene mostrando una creciente preferencia por los bonos con vencimientos más cortos, según los analistas.
Presión sobre la deuda a largo plazo
Actualmente, el desapego por los instrumentos con madureces (plazos de vencimiento) más largas no se limita solo al bono a 30 años, ya que los 42.000 dólares que el Tesoro colocó ayer mismo en obligaciones a 10 años también se cerró con el mayor interés para estos títulos desde hace 19 años.
En ese caso, el interés fue del 4,683 %, más de una décima más con respecto al rendimiento obtenido por los inversores en la anterior puja, realizada también el 9 de julio.
En un momento en que la deuda soberana estadounidense supera los 32 billones de dólares, el Departamento del Tesoro solo tiene prevista una subasta más de bonos a 10 años y otra de obligaciones a 30 años de aquí a febrero, las que se llevarán a cabo los días 10 y 12 de noviembre, respectivamente.
