Berlín.- El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, aseguró este lunes que el país invadido continuará también en septiembre los ataques de largo alcance a la retaguardia de Rusia, que ha sufrido importantes daños económicos y registrado decenas de muertes de civiles en las últimas semanas.
En una reunión de Zelenski con el mando militar se analizó la situación en varios sectores del frente, pero también el progreso de las operaciones de largo alcance en la primera mitad de agosto y medidas para futuros ataques contra territorio ruso.
Reafirmamos las prioridades de los ataques en profundidad para las próximas semanas y para septiembre. Las pérdidas confirmadas sufridas por Rusia demuestran que nuestra estrategia de ataques de largo alcance va por el camino correcto», indicó el mandatario en Telegram.
Campaña ucraniana de ataques de largo alcance
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lanzó el 25 de junio una intensa campaña de ataques contra la retaguardia rusa, que debía prolongarse 40 días, pero que ha continuado durante más tiempo.
Durante las últimas semanas, las fuerzas ucranianas han alcanzado con drones bases navales rusas e instalaciones gasísticas y petroleras a cientos de kilómetros del frente.
Entre otros objetivos pensados para mermar la maquinaria bélica mediante la que el Kremlin financia su guerra, pero también la economía en general, lo que incluye los golpes a los almacenes del gigante de comercio económico Wildberries.
Rusia ha respondido con masivos ataques de misiles balísticos, difíciles de interceptar, contra Kiev y la infraestructura portuaria de Ucrania en los mares de Azov y Negro.
En este contexto, el número de víctimas civiles de ambos bandos se ha incrementado considerablemente en las últimas semanas.
Aumento de víctimas civiles en ambos bandos
Este mismo lunes, al menos seis civiles rusos murieron por un ataque de misiles ucranianos contra la región fronteriza de Bélgorod.
En tanto que la víspera fueron al menos siete durante el masivo ataque ucraniano con drones y misiles contra la región de Moscú y el sur de Rusia, y el pasado día 10 fueron 13 en un golpe ucraniano contra uno de los principales centros de la industria petroquímica rusa.
Según indicaron la semana pasada las autoridades rusas, en julio murieron al menos 201 civiles, aunque Ucrania aún es la que más sufre las consecuencias mortales de la invasión de Rusia.
En territorio bajo control de Ucrania murieron al menos 437 civiles el mes pasado, lo que no incluye las víctimas mortales en las regiones ocupadas, según informó también la semana pasada la ONU.
A su vez, el proyecto independiente ruso Conflict Intelligence Team (CIT) cifró en 634 el número de víctimas civiles de ambos países en julio. Según este grupo, cerca de un 30 % del total de las víctimas correspondió a civiles en territorio ruso o en las regiones ucranianas controladas por las Fuerzas Armadas de Rusia.