La banda Demon Hunter, una agrupación de metal fundada en la ciudad de Seattle (EE. UU.), demandó al coloso del entretenimiento Netflix por el uso de la marca ‘KPop Demon Hunters’ (‘Las guerreras K-Pop’), el fenómeno cultural de animación que se convirtió en la película más vista en la historia de la plataforma.

Demanda por marca en California

La demanda fue presentada esta semana ante un tribunal de California, alegando que los demandados «pueden eclipsar y, de hecho, eclipsan la marca Demon Hunter de (la corporación) Hyde Lane» y acusaron a Netflix de apropiarse de manera indebida del significado que la identifica como su origen.

El anuncio de una gira de una gira mundial de conciertos de ‘KPop Demon Hunters’ el pasado mayo por parte de la plataforma de contenidos en línea «lleva a los consumidores a percibir a Hyde Lane como afiliada, patrocinada o derivada de los demandados, privándola así de control sobre su destino comercial», reza la denuncia.

La banda sostuvo que esta iniciativa de Netflix no solo causa confusión entre el público, sino que también podría desplazarlos del mercado.

«En pocas palabras, Netflix no tiene más derecho a usar la marca KPOP DEMON HUNTERS que a lanzar un artista discográfico, un espectáculo en vivo y productos bajo las marcas KPOP METALLICA, KPOP U2 o KPOP BLACK SABBATH», indicaron en la demanda.

El impacto del fenómeno de Netflix

La banda Demon Hunter, fundada por Don Clark y Ryan Clark, fue fundada en el 2000 y expresa sus creencias religiosas en sus temas.

La película de Netflix se estrenó el 20 de junio del año pasado y arrasó como un fenómeno de masas con el que no solo alcanzó el título de proyecto más visto en la historia de la plataforma, sino que, además, se alzó con dos Óscar a mejor película de animación y mejor canción original con el himno ‘Golden’.

La película está dirigida por la coreana Maggie Kang —quien también firma el guion— junto a Chris Appelhans. Su éxito ha llevado a Netflix a anunciar una secuela para 2029.