Al menos 58 lagunas de los Andes peruanos están en riesgo «muy alto» de desbordamiento, advirtió este jueves el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) de Perú, que identificó posibles peligros de origen glaciar en diferentes zonas del país, que podrían provocar desprendimientos de masas de hielo y rocas, como ocurrió este miércoles en Nepal.

Laguna Parón encabeza el mayor peligro

Entre las lagunas identificadas con riesgo muy alto de desborde, la que mayor peligro representa es la Laguna Parón, de origen glaciar y ubicada a 4.200 metros de altura en la Cordillera Blanca, de la región Áncash, en el norte del país.

La directora de Investigación en Glaciares del Inaigem, Paola Moschella, retomó este jueves en la emisora RPP los resultados de un informe presentado por la entidad en mayo de 2025, a propósito de la tragedia ocurrida en Nepal.

La funcionaria expuso que uno de los principales puntos críticos se ubica en la montaña más alta de Perú, el Huascarán (6.768 metros sobre el nivel del mar), ubicado también en la Cordillera Blanca, debido a la inestabilidad identificada en sectores de sus picos norte y sur.

El Inaigem realiza evaluaciones sobre los peligros asociados a los glaciares, identificando zonas con mayor inestabilidad en el Huascarán que podrían generar desprendimientos y posteriores aluviones.

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La funcionaria agregó que los posibles desprendimientos desde el pico norte o el pico sur podrían generar un escenario similar al ocurrido durante el terremoto de Áncash de 1970, cuando un aluvión provocado por un desprendimiento del nevado Huascarán sepultó la ciudad de Yungay y dejó más de 15.000 muertos.

Por ello, precisó que se han realizado modelamientos para determinar el comportamiento que tendría un eventual aluvión y las áreas que resultarían afectadas.

Se han identificado entre cientos y ”miles de personas que podrían verse afectadas por esta situación”, sostuvo.

Huascarán y Palcacocha bajo vigilancia

Otra laguna crítica en la Cordillera Blanca es Palcacocha, que se encuentra rodeada de glaciares en la cercanía de la ciudad de Huaraz, capital de Áncash, expuesta ante un eventual desprendimiento de una gran masa de hielo que empujase el cuerpo de agua hacia la ciudad, ladera abajo.

Moschella explicó que, desde el Inaigem, desarrollan mapas de peligro y recomendaciones para la reducción y mitigación de riesgo que deben implementar los gobiernos locales y, junto a ellos, brindan asistencia técnica y el acceso a esta información en tiempo real para impulsar sistemas de alerta temprana.

Apuntó que un desprendimiento de hielo o roca sobre una laguna puede generar un oleaje y provocar un desborde, con la posibilidad de que luego se produzca un aluvión que afecte a poblaciones ubicadas en zonas de influencia.

Este miércoles se produjo una devastadora riada que provocó víctimas y daños en el distrito de Rasuwa, al norte de Nepal, en la frontera con la región autónoma del Tíbet (suroeste de China).

Las autoridades de Nepal elevaron a 389 las personas fallecidas y alrededor de 1.400 «sin contacto» o desaparecidas, tras la más reciente actualización de su balance, mientras que China ha reportado, por el momento, tres fallecidos y 558 desaparecidos.

La causa de esta inmensa riada ha sido atribuida al colapso de un glaciar nepalí, a entre 5.200 y 5.500 metros de altitud, que desencadenó una señal sísmica de magnitud 5,2 por el fuerte impacto del desprendimiento, según el Ministerio chino de Recursos Naturales