Lula dice no estar preocupado con la elevada deuda pública de Brasil
Lula da Silva no se preocupa por la deuda pública de Brasil, que alcanza el 80% del PIB, y planea reducirla incentivando el crecimiento económico.
- Actualizado:
- Publicado:
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que no está preocupado con la elevada deuda pública del país, que en su actual mandato saltó hasta el equivalente al 80 % del PIB del país, ya que su plan es reducir el peso de la deuda con medidas para incentivar el crecimiento económico.
En la medida en que la economía comience a crecer, la deuda comenzará a caer en relación al PIB», afirmó el líder progresista en una entrevista que concedió a la red de televisión Globo y en la que destacó que Brasil solo volvió a crecer a tasas superiores al 2,0 % anual con su regreso al poder, en 2023.
El elevado déficit en las cuentas públicas del país y el alto nivel de la deuda vienen siendo explotados electoralmente por los candidatos de la oposición a las elecciones presidenciales de octubre próximo, en las que Lula aspira a la reelección y en las que tiene como principal rival al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro.
Lula atribuye la deuda a los intereses
Lula atribuyó el crecimiento de la deuda a las elevadas tasas de interés del país, ya que hasta abril pasado la tasa referencial estaba en el 15 % anual, su mayor nivel en dos décadas, pero el Banco Central ya la redujo hasta el 14 % anual.
Igualmente atribuyó la grave situación de las cuentas públicas a su antecesor, Jair Bolsonaro (2019-2022), el padre de Flávio Bolsonaro.
El Gobierno anterior dejó un hueco de 94.000 millones de dólares y tuvimos que dedicarnos a resolver esa herencia», afirmó.
También aseguró que en sus dos primeros mandatos (2003-2020) demostró su compromiso con la sanidad de las cuentas públicas, con superávits fiscales en sus ocho años de Gobierno, y que ha dejado claro que, si hay algún presidente preocupado con la situación fiscal, es él.
A mí no me preocupa la deuda pública. Cuando inicié mi nuevo mandato (2023), habían dejado un déficit del 2,8 % (del PIB) y este año tendremos un superávit del 0,10 % (del PIB)», afirmó.
De igual manera, dijo que una deuda pública equivalente al 80 % del PIB no es elevada para un país de la dimensión de Brasil y dijo que, proporcionalmente, las deudas de países como Estados Unidos, Japón e Italia son muy superiores.
¿Sabe cuánto es la deuda de Estados Unidos? El 120 % del PIB», dijo.
Según el mandatario, para reducir el peso de la deuda, es necesario promover un mayor crecimiento económico, que es precisamente lo que está intentando hacer.
Cuando dejé el Gobierno (en 2010), el PIB estaba creciendo al 7,5 % al año. Después de mí, no volvió a crecer a más del 2 % anual. Cuando volví, estaba creciendo al 1 % y solo volvimos a crecer por encima del 2 % con mi regreso a la presidencia», dijo.
Desaceleración económica y meta fiscal
La economía brasileña, sin embargo, se viene desacelerando. Tras haber crecido 3,4 % en 2024, tan solo se expandió un 2,3 % en 2025 y las previsiones de los economistas indican que ese porcentaje se limitará al 1,95 % en 2026.
Lula también se refirió a la crisis de las estatales, con sus peores resultados en varios años, especialmente a la empresa de Correos, que ha registrado elevadas pérdidas en los últimos cuatro años. El mandatario descartó privatizar los Correos y se comprometió a recuperar la estatal con posibles asociaciones con otras empresas en caso de que sea reelegido.
Desde 1985, los Correos brasileños viven en crisis y, desde entonces, hablan de privatización. Pero yo no considero vender los Correos; quiero recuperarlos porque es la única empresa que está presente en todos los municipios del país y le presta un servicio esencial a la población», dijo.
El mandatario admitió que la empresa no consiguió adaptarse a las transformaciones del mercado de entregas y al avance de sus competidores.
Finalmente Lula aseguró que la nueva administración recibió la misión de hacer «el ajuste que sea necesario» y que su intención es buscar asociaciones con otras empresas brasileñas o extranjeras para poder ampliar y mejorar los servicios de la estatal.
