París.- Una persona murió en la noche del jueves al viernes y otras tres heridas fueron atendidas por los servicios franceses de rescate, que recibieron el aviso de la presencia de una patera con 110 migrantes que intentaban cruzar el canal de la Mancha de forma clandestina en dirección de las costas inglesas.
Rescate frente a las costas de Gravelines
La Prefectura Marítima de la Mancha y del Mar del Norte explicó este viernes, en un comunicado, que, cuando se recibió el aviso de esa embarcación con migrantes frente a las costas de Gravelines, se envió un barco de salvamento.
De madrugada, ese barco, el Ridens, recuperó a 72 de los ocupantes que pedían asistencia, y durante la operación se constató que una de las personas estaba en parada cardiorrespiratoria y que había otros tres heridos.
La tripulación del Ridens le hizo un masaje cardíaco mientras se movilizaba un helicóptero, pero cuando llegó el médico, lo único que pudo hacer fue constatar el fallecimiento de la persona.
El helicóptero transportó, en un segundo momento, a uno de los heridos que necesitaba una asistencia médica rápida al hospital de Boulogne-sur-Mer, mientras la embarcación de los rescatistas llevó al resto de las personas que había recuperado, incluidos los otros dos heridos, hasta el puerto de Calais.
La patera, por su parte, continuó su travesía con los 45 migrantes que no habían querido recibir asistencia de los servicios franceses de salvamento y, finalmente, fueron recuperados por otro equipo británico.
Otras asistencias y riesgos en el canal
La Prefectura Marítima de la Mancha y del Mar del Norte también informó de otras dos operaciones llevadas a cabo por rescatistas franceses con embarcaciones de migrantes.
Una el miércoles, en la que fueron asistidas cuatro personas desembarcadas en Boulogne-sur-Mer, y otra el jueves, en que se prestó asistencia a cinco, incluido un niño, conducidos al puerto de Calais.
Recordó que, dados los riesgos que entrañaría cualquier operación forzada, solo intervienen cuando los migrantes lo piden.
También hizo hincapié en que atravesar el canal de la Mancha presenta muchos peligros, ya que es una de las zonas con más tráfico marítimo del mundo y las condiciones meteorológicas son con frecuencia difíciles, con fuertes vientos, corrientes, bancos de arena y una temperatura del agua muy baja, que reduce la esperanza de vida de quien cae al mar.