EE.UU. condena a dos años de cárcel a estadounidense acusado de ser agente para China
Un estadounidense fue condenado a dos años de prisión por actuar como agente no registrado de China, tras admitir su colaboración con el Gobierno chino.
- Actualizado:
- Publicado:
Un ciudadano estadounidense que trabajó durante años para medios estatales chinos fue condenado a dos años de prisión por actuar en Estados Unidos como agente del Gobierno de China sin notificarlo a las autoridades.
Thomas Weir Pauken II, de 51 años, deberá cumplir, además, tres años de libertad supervisada, durante los cuales tendrá prohibido viajar al extranjero. El acusado, quien residía y trabajaba en China, se declaró culpable en junio ante un tribunal federal del Distrito Este de Virginia, según informó el Departamento de Justicia este martes.
Según documentos judiciales, entre al menos 2019 y febrero de 2026, Pauken actuó bajo la dirección de varias personas vinculadas al Gobierno chino, entre ellas una mujer a la que identificaba como «Cathy» y que, según admitió, pertenecía al Ministerio de Seguridad del Estado de China (MSS, en inglés).
La mujer encargaba a Pauken reunirse con posibles fuentes de inteligencia en Estados Unidos y entregarles dispositivos electrónicos, como teléfonos móviles y ordenadores portátiles, para que pudieran comunicarse con ella.
Pauken también transmitía a esas fuentes las solicitudes de información de sus contactos chinos y remitía posteriormente los informes obtenidos, de acuerdo con la Fiscalía.
Por este trabajo recibió al menos 100.000 dólares, sin contar los gastos de varios viajes realizados entre China y Estados Unidos de 2019 a 2025, que también fueron cubiertos por su contacto.
En enero de 2025, agentes fronterizos interrogaron a Pauken cuando llegó al Aeropuerto Internacional de Washington-Dulles con dos teléfonos, un ordenador portátil y 3.000 dólares en efectivo.
Durante entrevistas posteriores con el FBI, el estadounidense reconoció que debía entregar un teléfono y comprar un ordenador para una persona que buscaba empleo en la entonces entrante Administración del presidente Donald Trump.
Según la declaración jurada presentada en el caso, Pauken consideraba que había un 80 % de probabilidades de que esa persona suministrara información clasificada a China si obtenía un cargo en el Gobierno estadounidense.
Aunque el contacto dejó de colaborar con él, Pauken intentó reclutarlo nuevamente en febrero pasado y le ofreció una bonificación de 10.000 dólares, además de entregarle una tarjeta SIM para comunicarse con la mujer identificada como «Cathy».
Pauken admitió, además, ante el FBI que actuó como intermediario para captar personas que pudieran facilitar información clasificada, aunque sostuvo que él no quería manejar directamente ese tipo de material.
El condenado se trasladó a China alrededor de 2010 y trabajó como periodista y editor para medios estatales como China Radio International, China Central Television, China Global Television Network y la agencia oficial Xinhua, según el expediente judicial.
También elaboró informes para otros contactos que creía vinculados al Gobierno chino y para un grupo de Wuhan que buscaba información sobre tecnología y el Departamento de Justicia estadounidense, además de un especialista que pudiera ayudarlo a realizar actividades de ciberespionaje.
Pauken aprovechó su ciudadanía estadounidense y la posibilidad de viajar a Estados Unidos sin restricciones para apoyar operaciones del Ministerio de Seguridad del Estado chino», afirmó en un comunicado John Eisenberg, responsable de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia.
El caso fue investigado por las oficinas del FBI en Filadelfia y Washington.
