Líder opositor alerta que miles de empleos peligran en Nicaragua por cambio constitucional
El líder opositor Juan Sebastián Chamorro advierte que miles de empleos en Nicaragua están en riesgo tras reformas constitucionales que afectan el comercio con.
El dirigente opositor nicaragüense desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro alertó este miércoles que miles de empleos podrían peligrar en Nicaragua después de que Estados Unidos pidiera a sus socios internacionales no comerciar con el país.
El pedido de Washington tiene lugar luego de que el martes fuera aprobada, en una primera legislatura, de dos necesarias, una nueva reforma constitucional impulsada por el Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, excluye de participar en cargos de elección popular a los «traidores a la patria» y amplía a siete años el mandato presidencial.
El tratamiento comercial privilegiado que ocupa Nicaragua (con EE.UU.) ya está en riesgo por esta acción de eliminar las elecciones», señaló el líder opositor en un audio enviado a los medios desde el exilio.
Chamorro recordó que casi el 50 % de las exportaciones de Nicaragua van hacia Estados Unidos, por lo que «miles de empleos podrían estar en peligro».
El líder opositor anotó que Nicaragua es parte investigada, según la Ley de Comercio, y que EE. UU. «podría imponer aranceles especiales sin la necesidad de suspender a Nicaragua» del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta, en inglés).
Hemos reiterado que las afectaciones a las relaciones comerciales y económicas de Nicaragua con otros países son responsabilidad exclusivamente de Ortega, quien ha llevado a Nicaragua a este nivel de riesgo», destacó Chamorro, dirigente opositor que hace tres años y medio fue uno de los 222 exreos políticos desterrados a Estados Unidos, y privado de su nacionalidad y sus bienes.
La guerra a la democracia que ha emprendido Ortega y, así lo dice el Departamento de Estado, amenaza nuestra estabilidad y prosperidad», sostuvo.
En ese sentido, remarcó que «Ortega pasó una línea roja el 19 de julio» al anunciar el fin de las elecciones en Nicaragua (…) «y, en vez de recular, siguieron de frente en su farsa de reforma constitucional, apostando quizá a que la administración de Donald Trump no lo iba a tomar en serio».
La respuesta inmediata del Departamento de Estado muestra clarísimamente que estaban equivocados los Ortega Murillo y que la eliminación de elecciones va a tener consecuencias graves para el país», insistió.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este miércoles que, con el avance de la enmienda en primera legislatura, la Asamblea Nacional (Parlamento) controlada por la dupla Ortega-Murillo «socavó la ficción democrática de Nicaragua» para «consolidar su dinastía ilegítima y privar indefinidamente a los nicaragüenses de elecciones libres y justas».
Después de avanzar, las nuevas medidas deberá ser además aprobada por la próxima legislatura de la Asamblea Nacional nicaragüense (9 de enero – 15 de diciembre de 2027) para entrar en vigor.