El viceministro de Salud para Asuntos de Higiene, Alí Reza Raisí, informó de que en las últimas 24 horas se han confirmado 835 nuevos contagios, el mayor aumento hasta la fecha, de los que 11 han perecido.

TEHERÁN.- Las autoridades iraníes han recibido ayuda médica internacional para frenar el avance del coronavirus que, según las cifras difundidas este martes, ha causado ya 77 muertos de los 2.336 contagiados en el país y ha afectado al propio jefe del Servicio de Emergencias.

El viceministro de Salud para Asuntos de Higiene, Alí Reza Raisí, informó de que en las últimas 24 horas se han confirmado 835 nuevos contagios, el mayor aumento hasta la fecha, de los que 11 han perecido.

Uno de los nuevos contagiados es el jefe de Servicio de Emergencias, Pir Hosein Kolivand, quien se encuentra "bien y está bajo tratamiento", según su propia organización.

Entre las autoridades hay varios casos de contagio, desde la vicepresidenta para Asunto del la Mujer, Masumeh Ebtekar, a otro de los viceministros de Salud, Iraj Harirchí, y varios diputados.

Para ayudar a controlar la epidemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enviado a Irán una misión de expertos y ocho toneladas de medicamentos en un avión militar desde Dubái.

La ayuda, que llegó ayer, incluye 100.000 equipos de diagnóstico del virus y 15.000 trajes protectores para trabajadores sanitarios que atienden a los contagiados, según la OMS.

También se espera la llegada de un paquete de ayuda de Francia, el Reino Unido y Alemania, que decidieron enviar a Teherán equipos de diagnóstico y trajes de protección, entre otros.

Estos tres países europeos se comprometieron, además, a proporcionar a Irán unos cinco millones de euros a través de la OMS y otras agencias internacionales.

Irán está siendo muy golpeado por el coronavirus en un momento de fuerte crisis económica debido a las sanciones impuestas por Estados Unidos, que dificultan asimismo la importación incluso de medicamentos.

Las autoridades iraníes han cerrado las escuelas y universidades y cancelado todo tipo de eventos culturales, deportivos y religiosos, como el rezo público del viernes.

Otras medidas anunciadas son el envío de equipos médicos a las casas, el retraso del alistamiento para el servicio militar y la concesión de permisos penitenciarios a más de 54.000 presos.