El director del hospital, Marcin Lesniewski, declaró en aquella ocasión que resultaba "difícil concretar las causas de la muerte" y que "el único objetivo del equipo médico fue la preocupación por la salud y la vida de la paciente y del feto", y añadió que "los médicos y las comadronas hicieron todo lo que pudieron".

Cracovia (Polonia).- La abogada que representa a la familia de una embarazada polaca que murió cuando daba a luz, culpó hoy del fallecimiento a la legislación antiabortista del Gobierno polaco.

La letrada Jolanta Budzowska, que se ocupa del caso ocurrido en la localidad polaca de Pszczyna (sur), afirmó hoy que el fallecimiento de la madre fue "simplemente consecuencia de la sentencia del Tribunal Constitucional", en alusión a la prohibición casi total de abortar en Polonia.

Por su parte, el diputado del partido gubernamental Ley y Justicia (PiS) Marek Suski replicó hoy que "desafortunadamente, aún hoy día hay mujeres que fallecen durante el parto".

El 22 de septiembre, una mujer de 30 años en la semana 22 de embarazo fue ingresada en el hospital de Pszczyna, donde los médicos le intentaron provocar el parto, con fatales consecuencias para el feto y la madre.

El director del hospital, Marcin Lesniewski, declaró en aquella ocasión que resultaba "difícil concretar las causas de la muerte" y que "el único objetivo del equipo médico fue la preocupación por la salud y la vida de la paciente y del feto", y añadió que "los médicos y las comadronas hicieron todo lo que pudieron".

De acuerdo con la información facilitada por la familia, la embarazada les informó en mensajes privados de que los médicos tenían "una actitud expectante" y esperaron a la muerte del feto para ocuparse de ella, lo que achacó al temor de actuar contra la ley del aborto.

No obstante ni la familia ni la abogada han aportado detalles sobre si la mujer había pretendido abortar y se lo impidió la nueva normativa al respecto.

El caso ha reavivado la polémica por la prohibición prácticamente total de abortar en Polonia, tras la sentencia del Tribunal Constitucional de 2020 que criminalizó el aborto, aun cuando exista una alta probabilidad de deterioro grave e irreversible del feto o de que nazca con una enfermedad grave o terminal.

Con esa prohibición, la ya restrictiva legislación polaca, bajo la cual se llevaban a cabo unos 1.000 abortos legales al año, miles de mujeres en este país se vieron obligadas a abortar de manera ilegal o en el extranjero.