Kigali. – Las autoridades ruandesas detuvieron a dos periodistas por publicar un reportaje en el que se alega que más de 50 personas murieron en el centro de detención temporal de Gikondo, en la capital, Kigali, confirmó este lunes a EFE la Oficina de Investigación de Ruanda (RIB).
Fueron arrestados el 1 de mayo, bajo sospecha de difundir rumores que pudieran generar temor entre la población. Cometieron estos delitos utilizando las redes sociales», declaró a EFE un portavoz de la RIB.
Arresto y posibles penas
Ambos periodistas, identificados como Augustin Nsanzimana y Emmanuel Niyonshuti, pueden llegar a ser condenados a una pena de entre tres y cinco años de prisión y una multa de entre uno y tres millones de francos ruandeses (entre 584 y 1,753 euros).
Difundir rumores que puedan causar miedo, inquietud o malestar entre el público es un delito punible por la ley ruandesa, tal y como recoge una ley de 2018 relativa a la prevención y sanción de los delitos informáticos.
Reportaje sobre Gikondo
Los reporteros subieron al canal de YouTube Imbaruso ya Democracy (El Detonador de la Democracia) un vídeo en el que entrevistan a un exdetenido que afirmó que más de 50 personas habían muerto en el «centro de tránsito» de Gikondo, más conocido como Kwakabuga, que alberga a miles de personas.
Estas instalaciones gubernamentales retienen temporalmente a personas que las autoridades consideran que muestran «comportamientos desviados», entre los que incluyen a niños en situación de calle, vendedores ambulantes, trabajadoras sexuales, personas sin hogar, presuntos autores de delitos menores y de delitos graves.
- Todos ellos son trasladados antes de su juicio a uno de los casi 30 centros de este tipo existentes en el país, que operan bajo la supervisión del Servicio Nacional de Rehabilitación.
Organizaciones pro derechos humanos han descrito los «centros de tránsito» en Ruanda, en particular el de Kwakabuga, como un lugar donde se producen abusos y torturas, además de estar superpoblados y carecer de saneamiento adecuado.
Contexto de derechos humanos
En los últimos años, Ruanda ha experimentado numerosas detenciones de periodistas y youtubers, a menudo vinculadas a acusaciones de negacionismo del genocidio ruandés de 1994, difusión de información falsa o contenido que se considera susceptible de incitar a la preocupación pública.
Las autoridades han defendido estas acciones como necesarias para mantener el orden público y combatir la desinformación, aunque críticos y grupos de derechos humanos consideran que estas detenciones reflejan una reducción del espacio para los medios de comunicación independientes.
Desde que asumió el poder en 2000, el presidente ruandés, Paul Kagame, ha sido elogiado internacionalmente por la recuperación económica del país tras el genocidio de 1994, en el que fueron asesinadas unas 800.000 personas, en su mayoría tutsis y hutus moderados.
Pero organizaciones de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y torturas a disidentes, a los que se acusa de delitos que consideran de motivación política.