Redacción Ciencia.- La introducción de la vacuna contra la malaria RTS,S en los programas de inmunización sistemática se asocia a una reducción significativa de la mortalidad infantil, salvando miles de vidas en países como Ghana, Kenia y Malaui, según un nuevo estudio.
La investigación publicada en la revista Lancet analizó el impacto de la vacuna RTS,S y encontró que entre los niños que recibieron las tres dosis recomendadas, hubo una disminución del 13 % en la mortalidad por todas las causas.
El estudio también indica que la implementación de la vacuna permitió evitar aproximadamente una de cada ocho muertes infantiles, especialmente en zonas con cobertura moderada de vacunación, aunque con menor aceptación de la dosis de refuerzo.

Impacto de la vacuna en África
Evidencia científica y salud infantil
Los investigadores, liderados por la Universidad Kamuzu de Ciencias de la Salud en Malawi, destacan la importancia de acelerar el acceso a las vacunas contra la malaria en regiones de África donde la enfermedad sigue siendo una de las principales causas de mortalidad infantil.
Uno de los principales desafíos del estudio es que la carga real de mortalidad por paludismo es difícil de medir con precisión, ya que muchas muertes ocurren fuera de los hospitales y sin un diagnóstico clínico confirmado.
Los resultados también muestran que la vacuna RTS,S no solo reduce los casos de malaria grave, sino que mejora la supervivencia infantil general, especialmente en los primeros años de vida, cuando los niños son más vulnerables.
Además, el análisis no encontró un aumento de efectos adversos graves como la meningitis o la malaria cerebral, que habían sido motivo de preocupación en estudios previos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la malaria causó más de 560.000 muertes en 2023 en África subsahariana, donde sigue siendo una de las principales causas de fallecimiento infantil.
La introducción de la vacuna RTS,S en 2019 en países como Ghana, Kenia y Malaui fue evaluada durante cuatro años para medir su impacto en la mortalidad, la hospitalización por malaria grave y la seguridad del programa de inmunización.
- El estudio incluyó a más de 1,2 millones de niños en 158 comunidades, utilizando sistemas de vigilancia comunitaria y hospitalaria para analizar la eficacia de la inmunización masiva.
Los autores concluyen que estos resultados representan un avance clave en la lucha contra la malaria, una enfermedad que sigue causando cientos de miles de muertes evitables cada año en el continente africano.
Finalmente, el estudio respalda la recomendación de la OMS de ampliar la cobertura de las vacunas RTS,S y R21/Matrix-M, subrayando la necesidad de fortalecer los programas de vacunación infantil en comunidades vulnerables.