El presidente de Argelia propone la pena de muerte para los responsables de los incendios
El presidente de Argelia, Abdelmayid Tebún, busca reinstaurar la pena de muerte para pirómanos tras incendios mortales. Urge modificar el Código Penal.
Túnez. – El presidente de Argelia, Abdelmayid Tebún, ha ordenado revisar la ley para «restablecer la pena de muerte con ejecución» para condenar a pirómanos, después de que 12 personas fallecieran en el este y centro del país a causa de los incendios forestales «provocados», informó este lunes la agencia estatal APS.
Reforma urgente del Código Penal
Según la fuente, Tebún solicitó este domingo al ministro de Justicia, Lotfi Boudjemaa, realizar una revisión legal «urgente» y «modificar el Código Penal antes del 15 de septiembre», para que la pena de muerte sea aplicada a «implicados en incendios intencionados, una vez agotadas todas las vías de recurso previstas en la ley».
Tebún subrayó la «necesidad» de someter esta misma semana a evaluación y estudio la modificación de la normativa, como paso previo obligatorio a su presentación ante la Asamblea Popular Nacional (APN, Parlamento).
El mandatario explicó que «varias personas» implicadas en el inicio de los incendios, sin precisar el número, ya se encuentran detenidas.
Incendios mortales reabren el debate
La pena de muerte en Argelia, en moratoria desde 1993, volvió al debate parlamentario en julio de 2025, cuando el país aprobó su aplicación para casos graves relacionados con el tráfico de drogas, especialmente en entornos escolares. No obstante, desde entonces, no se hizo público ningún caso de ejecución de la pena máxima.
Sin embargo, los graves incendios que se cobraron la vida de una docena de personas en las regiones de Jijel, con cinco muertos; Bejaia, con cuatro personas fallecidas a causa del fuego; y Tizi Ozou, donde se registraron tres decesos, abrieron nuevamente el debate, que será llevado al Parlamento los próximos días.
Los incendios en Argelia provocaron, además, varias decenas de quemados, numerosas familias evacuadas, infraestructuras asoladas y «grandes» pérdidas materiales «diversas», a las que el Gobierno se comprometió a hacer frente.