El siniestro originó, al menos tres heridos de gravedad y dos menores de edad fallecidos. En la visualización del vídeo se comprueba como el vehículo de grandes dimensiones invade el carril contrario a gran velocidad favorecido por la fuerte pendiente.

Redacción Internacional.- La autopista de tan sólo 133 kilómetros que une Ciudad de México con Puebla (quinta entidad federativa situada al sureste de la capital) vuelve, una vez más, a sufrir un desgraciado accidente con consecuencias trágicas de gran calado. A las 12:45 del sábado un camión de carga, sin frenos, se llevaba por delante a una decena de vehículos en la caseta de peaje número siete de San Marcos Huixtoco con dirección a la capital.

Los afectados se encontraban estacionados a la espera del cobro y una inspección migratoria aleatoria en el fatídico kilómetro 33, que estuvo cerrado al tráfico durante ocho horas ante el caos provocado. El saldo de fallecidos, muchos de ellos calcinados, ascienden a 19, incluido el chofer del tráiler que trasportaba una base química para champú.

De hecho, la Fiscalía ha iniciado la identificación del ADN de los implicados ante la imposibilidad del reconocimiento visual de los cadáveres. Los Bomberos han informado que el camión ardía antes del impacto por lo que los coches particulares se incendiaron con las víctimas en su interior.

El siniestro originó, al menos tres heridos de gravedad y dos menores de edad fallecidos. En la visualización del vídeo se comprueba como el vehículo de grandes dimensiones invade el carril contrario a gran velocidad favorecido por la fuerte pendiente. Miguel Gutiérrez, el alcalde de Chalco (municipio próximo a la zona) planteaba la instalación de reductores de velocidad. El político hacia hincapié en la existencia de cuatro rampas de frenado de emergencia antes del conflictivo punto en la carretera.

Otros tres accidentes similares han dejado 21 muertos y 13 lesionados en el mismo peaje. Normalmente grandes trailers que acaban impactando con los coches que hacen la correspondiente fila. El pasado 8 de septiembre, un camión que transportaba azúcar se quedó sin frenos lo que originó la muerte de la persona encargada del peaje y un guardia de seguridad que se encontraba en el lugar de los hechos.

Ninguno utilizó el acceso de las infraestructuras para el frenado pese a que contaban con dificultades mecánicas previas. El subdirector de bomberos municipal de Chalco atribuyó el choque a la falta de pericia por parte de los conductores de las unidades de carga. Según el Instituto de Transporte de México los camiones están involucrados en el 24 % de los accidentes, no obstante en entidades federativas como Sonora o Nuevo León ronda el 40 %.

Fuente: ABC.es