El terremoto viene a complicar aún más las condiciones ya difíciles de por sí que atravesaba Haití, país en el que cerca de 4,4 millones de personas ya se encontraban en situación de inseguridad alimentaria, según datos de la ONU.

REDACCIÓN.- El director de Protección Civil de Haití, Jerry Chandler, informó este miércoles que en los dos últimos días 34 personas han sido rescatadas con vida de entre los escombros de los inmuebles destruidos por el terremoto. 

El terremoto de magnitud 7,2 registrado el pasado sábado en el suroeste de Haití ha causado al menos 1,941 muertos y 9,900 heridos, según el último balance oficial divulgado este martes. La tragedia llega 11 años después de otro terremoto que dejó devastado al país.

Este balance de víctimas supone 522 víctimas mortales más que el día anterior, según los datos de Protección Civil, organismo que coordina las operaciones de rescate.

Las autoridades también cuantifican en 37,312 en número de viviendas que quedaron destruidas. La región más afectada fue el suroeste del país, en especial la ciudad de Les Cayes, que alberga a 100,000 habitantes, donde los rescatistas continúan con las labores de búsqueda ayudados por excavadoras.

UN ESCENARIO DESOLADOR

Las autoridades haitianas calculan que el 40 % de la población de la región suroeste, cerca de 684.400 personas en total, requieren de ayuda humanitaria urgente, puesto que muchos de ellos se han quedado sin refugio y sin capacidad para conseguir sustento.

El cálculo de Unicef es incluso más alarmante, puesto que el organismo internacional alertó este martes que 1,2 millones de personas, incluidos unos 540.000 niños, tienen acceso limitado o nulo a refugio, agua potable, atención médica y nutrición.

El terremoto viene a complicar aún más las condiciones ya difíciles de por sí que atravesaba Haití, país en el que cerca de 4,4 millones de personas ya se encontraban en situación de inseguridad alimentaria, según datos de la ONU.