En el transcurso de esta noche partirán hacia Kabul, donde hoy entraron los talibanes.

BERLÍN.- Alemania iniciará la evacuación en las próximas horas de Afganistán de "cuantas personas sea posible", tanto personal de la embajada y sus familiares como colaboradores locales, informó la ministra alemana de Defensa, Annegret Kramp-Karrenbauer.

El propósito es trasladar a esas personas a otro país de la región, en aviones de transporte militar, tras lo cual se organizará un puente aéreo para ponerlas a salvo lo antes posible en ese lugar y, desde ahí, seguir hacia Alemania.

En el transcurso de esta noche partirán hacia Kabul, donde hoy entraron los talibanes, los primeros aparatos para empezar con la evacuación del personal de la embajada, indicó por su parte del titular de Exteriores, Heiko Maas, en una comparecencia en paralelo a la de su colega de Defensa.

"Hemos asistido a un avance talibán muy rápido y las fuerzas afganas apenas han podido oponer resistencia", admitió Maas. Ante esa situación, ha sido preciso acelerar la evacuación, que hasta este domingo se pensó iba a iniciarse el lunes.

Este mismo domingo, la canciller alemana, Angela Merkel, informó a los líderes de los grupos parlamentarios del Bundestag (cámara baja), en una videoconferencia, sobre la situación en Afganistán y el operativo.

En Alemania, toda operación del ejército de estas características debe someterse al mandato del Bundestag, pero ante la apremiante situación se ha procedido de esta forma, según la cadena de televisión pública ZDF.

La embajada ha sido trasladada a la terminal militar del aeropuerto de Kabul para mantenerse desde ahí operativa y organizar la evacuación, afirmó el ministro de Exteriores.

El viernes, Maas aseguró aún que la embajada seguiría abiertas aunque reducida "a mínimos absolutos", después de haber instado a sus nacionales a dejar Afganistán lo antes posible en vuelos regulares.

Alemania completó el pasado junio la retirada de sus tropas en Afganistán, que formaban el segundo mayor contingente internacional en ese país, tras Estados Unidos. Su cuartel general estaba en Mazar-e-Sharif, en el norte del país, que ayer cayó en poder de los talibanes.

Desde la oposición se ha criticado la lentitud de las decisiones ahora adoptadas. Tanto Verdes como la Izquierda han recordado que la coalición entre conservadores y socialdemócratas rechazó la moción presentada cuando se inició el avance talibán para que se evacuara cuanto antes tanto a los nacionales como a los colaboradores afganos, cuyas vidas están ahora en peligro.

El ministro del Interior, Horst Seehofer, ha admitido que lo ocurrido en Afganistán es "un desastre" que, en sus palabras, "me duele personalmente" y ha advertido de que la consecuencia directa será una nueva oleada migratoria de personas desesperadas por escapar de esa situación.

El gobierno de la ciudad-estado de Berlín, un tripartito entre socialdemócratas, verdes e izquierda, se ha mostrado dispuesto a acoger a refugiados procedentes de Afganistán.