La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó este lunes un informe sobre la situación de los desaparecidos en México, que definió como una «grave crisis humanitaria» perpetrada «mayormente» por integrantes del crimen organizado y que, sobre todo, afecta a ciertos grupos sociales como mujeres, migrantes o personas jóvenes.

El informe resalta avances y desafíos en las políticas estatales para enfrentar la crisis humanitaria de desapariciones, considerada una grave violación a la dignidad humana.

  • Desde 2018, más de 130 mil personas han desaparecido en México, según el informe de la CIDH, que incluye testimonios oficiales y datos del Gobierno y organismos.

La relatora Andrea Viviana destacó la alta concentración de desapariciones en jóvenes y alertó sobre los riesgos de género vinculados a la violencia machista.

La experta aseguró que la problemática de los desaparecidos es una crisis «generalizada» que continúa ocurriendo en «altos niveles de impunidad», si bien reconoció que desde 2018 hay «avances normativos importantes» por parte del Estado mexicano.

Aún así, dijo que son «esfuerzos insuficientes» dada la envergadura de las desapariciones y la acción del crimen organizado, a veces con el «apoyo» de autoridades mexicanas.

«El informe también refleja situaciones en las que el crimen organizado ha operado en conjunto con agentes estatales encargados de seguridad», alertó antes de precisar que la CIDH «no constata» que exista una política «preconcebida» por parte del Estado en este sentido.

Además, la relatora para México subrayó que faltan medidas concretas, verificables y evaluables que permitan reducir efectivamente el riesgo de desaparición, por lo que llamó a mejorar el acceso a la justicia para las víctimas.

  • En el acto estuvieron presentes funcionarios del Ejecutivo mexicano como el subsecretario de Asuntos Multilaterales y de DD.HH, Enrique Javier Ochoa, quien manifestó que el informe de la CIDH es una «oportunidad» para cooperar en esta materia, a la vez que destacó los avances impulsados por la actual Administración y reconoció la lucha de las familias.

Bibiana Efigenia, quien lleva varios años buscando a su hermano Manuel, criticó duramente la respuesta institucional al asegurar que el actual Gobierno «jamás nos ha abierto la puerta», por lo que calificó de «vergonzoso» escuchar que el Estado diga que quiere cooperar.

«Al escuchar a un Estado que jamás nos ha escuchado, es vergonzoso escuchar que quieren cooperar con las víctimas cuando se han encargado de tapar todas las fichas de personas desaparecidas (…) Y todavía tienen la vergüenza de pedirnos que no politicemos a nuestros desaparecidos, cuando quienes los politizan son funcionarios públicos», sentenció al borde del llanto.

Tras la intervención de la mujer buscadora, familiares de desaparecidos cargaron en su turno contra el discurso de los funcionarios y clamaron: «Vivos se los llevaron, vivos los queremos», un grito de protesta empleado por los colectivos de búsqueda en México.