La Corte Nacional de Justicia de Ecuador inició el juicio del caso Sinohydro, donde el expresidente Lenín Moreno es acusado de cohecho por supuestos sobornos de la empresa china.

En el juicio hay 21 acusados, incluyendo a la familia de Moreno y exfuncionarios. El exembajador de China no asistió a la audiencia.

El tribunal especializado en material penal, corrupción y crimen organizado de la CNJ que lleva el juicio otorgó permiso al exmandatario para ausentarse físicamente de las audiencias por motivos médicos, pero determinó que sí es obligatoria la presencia de su abogado, David Meza.

El exgobernante llegó el pasado viernes a la capital Quito para estar presente en el juicio, después de haber seguido la investigación de la Fiscalía a distancia, con un régimen de comparecencias periódicas en la embajada de Ecuador en Asunción.

El caso Sinohydro surgió en 2019 tras una investigación que vinculaba a Moreno con cuentas en paraísos fiscales y supuestos sobornos.

En ese informe periodístico se reveló una serie de nexos y supuestas irregularidades que vinculaban a Moreno con la empresa offshore INA Investment, que llevaron a una investigación inicial de la Fiscalía sobre supuestos sobornos cobrados cuando ocupó la Vicepresidencia de Ecuador.

Según la Fiscalía, Moreno habría recibido supuestamente de forma ilícita un total de 660 mil dólares, de los cuales 220 mil corresponderían a él y a su esposa, presuntamente en forma de una vivienda y mobiliario.

Otros 440 mil dólares estuvieron aparentemente destinados a los hermanos de Moreno: Edwin (350.000 dólares) y Guillermo (10.000 dólares), a su hija Irina (50.000 dólares), a sus cuñadas Jacqueline (10.000 dólares) y Martha (15.000 dólares) y a su suegra Aída Graciela (5.000 dólares).

Según el Ministerio Público, el grueso de los supuestos sobornos tuvieron presuntamente como beneficiarios a Conto Patiño, amigo del expresidente Moreno, y su familia, con un valor que suma 44 millones de dólares.

No obstante, y en un mensaje difundido en redes sociales en diciembre de 2025, el expresidente aseveró que la acusación por sobornos responde a una «venganza» de Correa por haberse rebelado contra el correísmo cuando ya era presidente, lo que a su criterio evitó que «en Ecuador haya una dictadura perpetua».