Brasilia.- La nueva generación de estudiantes, profesionales y líderes comunitarios en América Latina coincidió en que la región se encuentra en un punto de inflexión y advierte que el panorama regional oscila entre una renovación democrática o un colapso, si se mantiene la inercia de los sistemas actuales.

América Habla busca dar voz a jóvenes que no están presentes físicamente en el evento, a través de entrevistas realizadas por periodistas de EFE en toda América.

Diagnóstico de la juventud

Jessica Ventas, estudiante de sociología de Argentina, señaló que los partidos políticos actuales «no están a la altura de las circunstancias» y «del pueblo».

En ese sentido, el vocero de la Generación Z de Perú, Yackov Solano, recalcó que es menester transitar hacia un «voto consciente», en el que los ciudadanos elijan a aquellos que verdaderamente merecen asumir el poder.

El venezolano Ariel Pérez, secretario de Derechos Estudiantiles de la Federación de Centros Universitarios del país, consideró que el futuro exige que los procesos electorales dejen de ser meras citas formales y se transformen en un «sistema de fiscalización» de los políticos.

Ante esta realidad, los jóvenes rechazan las reformas superficiales y alertan sobre las consecuencias de no involucrarse políticamente, como José Bautista Familia, estudiante de República Dominicana, quien resumió el futuro a veinte años como «un caos» si no se ponen en marcha de inmediato medidas correctivas en materia de educación.

Esta falta de perspectivas actuales genera fenómenos graves, como la migración; Diego Ernesto Mejía, ingeniero industrial de Honduras, manifestó que la mala toma de decisiones gubernamentales provoca no solo que los jóvenes se mantengan alejados de la política, sino que incluso decidan abandonar su tierra.

Claves para el cambio

La transformación de la región recae, según los participantes, en que la juventud tome las riendas de la gestión pública de forma activa.

Ricky Arias, estudiante de Historia de República Dominicana, afirmó que, bajo el actual «dominio de la oligarquía», no existe esperanza de cambio, por lo que es indispensable el empoderamiento de las «nuevas generaciones».

Robinson Hernández, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Honduras, recordó que en dos décadas serán los jóvenes de hoy quienes ocupen los espacios de poder.

Estamos hablando de que, dentro de veinte años, si como jóvenes hacemos bien las cosas ahora, los próximos sistemas democráticos serían más modernizados e incluyentes», exclamó.

Gobierno abierto y tecnología

Para instrumentar esta nueva era, los jóvenes plantean la urgencia de transitar hacia esquemas de gobierno abierto y descentralizado, a través de herramientas digitales contemporáneas.

Miguel Ángel Suárez, presidente de la Federación de Centros de Estudiante de la UCV de Venezuela, propuso incorporar tecnologías ya existentes al ejercicio de la política; por ejemplo, el sistema ‘blockchain’.

Esto, según Suárez, permitiría reconectar a una generación acostumbrada a la «inmediatez» del consumo digital con una política tradicionalmente «rígida y estática», de la que hoy se encuentran excluidos.