Santo Domingo.– El ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Gerald Campos, realizó una visita oficial a República Dominicana para conocer el funcionamiento de la Fuerza de Tarea Conjunta y evaluar la posibilidad de adaptar este modelo de coordinación interinstitucional a la realidad costarricense.
La delegación estuvo integrada, además, por el director general de la Fuerza Pública de Costa Rica, Raúl Rivera, y el embajador costarricense en República Dominicana, Edwin Arias, quienes participaron en una agenda de trabajo centrada en las estrategias de seguridad ciudadana implementadas por las autoridades dominicanas.
- Durante su estancia, las autoridades costarricenses fueron recibidas por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, en la sede de la Policía Nacional, donde sostuvieron reuniones de intercambio sobre políticas de prevención, combate a la criminalidad y coordinación entre organismos estatales.
Visita y reuniones
Los visitantes también participaron como observadores en una reunión de seguimiento de la Fuerza de Tarea Conjunta, mecanismo que integra a distintas instituciones civiles, policiales y militares para dar respuesta a los principales desafíos en materia de seguridad.
Según las autoridades dominicanas, este esquema de trabajo ha contribuido a la reducción de los índices de homicidios y otros delitos, mediante un monitoreo permanente de las estadísticas criminales y la coordinación operativa entre las distintas agencias involucradas.
Gerald Campos valoró positivamente la experiencia dominicana y destacó que Costa Rica se encuentra en proceso de fortalecer sus mecanismos de respuesta frente al crimen organizado y la violencia asociada al narcotráfico.
El funcionario señaló que su país analiza diversas alternativas para mejorar la articulación institucional y optimizar los recursos destinados a la seguridad ciudadana.
Seguridad en Costa Rica
Las autoridades costarricenses informaron que hasta el 1 de junio de 2026 se habían registrado 327 homicidios, una cifra inferior a los 372 casos reportados durante el mismo período del año anterior.
Aunque la reducción es vista como una señal alentadora, el gobierno de Costa Rica reconoce que la violencia vinculada al narcotráfico continúa siendo uno de los principales retos para la seguridad nacional.
Datos oficiales indican que cerca del 78% de los homicidios en ese país son cometidos con armas de fuego, una realidad que ha impulsado la búsqueda de nuevas estrategias de prevención y combate al crimen.
En ese contexto, la experiencia dominicana es observada por las autoridades costarricenses como un modelo de referencia para fortalecer la coordinación entre instituciones y mejorar la capacidad de respuesta del Estado frente a las organizaciones criminales.