Lima. – El candidato presidencial Roberto Helbert Sánchez Palomino, de Juntos por el Perú, mantiene una ajustada ventaja sobre Keiko Sofía Fujimori Higuchi, de Fuerza Popular, según el más reciente reporte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
De acuerdo con la actualización publicada a las 10:30 de la mañana del 9 de junio de 2026, y con el 95.963% de las actas contabilizadas, Sánchez suma 8,910,381 votos, equivalentes al 50.056% de los votos válidos, mientras que Fujimori registra 8,890,610 sufragios, para un 49.944%.
- La diferencia entre ambos candidatos es de apenas 19,771 votos, lo que mantiene la expectativa sobre el resultado definitivo de la segunda vuelta presidencial.
Hasta el momento, la ONPE ha contabilizado 89.021 actas de un total de 92,766. Aún quedan pendientes 2,198 actas por procesar, mientras que otras 1,547 han sido enviadas a los Jurados Electorales Especiales (JEE) para su revisión.
Voto en el extranjero aún pendiente
Uno de los factores que podría influir en el resultado final es el voto de los peruanos residentes en el exterior.
Según datos de la ONPE, las 2,543 actas habilitadas para el sufragio en el extranjero permanecen pendientes de contabilización. El último reporte disponible indica que ninguna de estas actas había sido incorporada al cómputo oficial.
Dado el estrecho margen entre los candidatos, estos votos podrían tener un peso importante en la definición de la contienda.
Qué ocurre si la diferencia es mínima
La legislación electoral peruana establece que en una segunda vuelta presidencial resulta ganador el candidato que obtenga la mayor cantidad de votos válidos, independientemente de cuán estrecha sea la diferencia.
La Ley Orgánica de Elecciones no contempla la figura del «empate técnico» ni exige un margen mínimo para declarar un vencedor. En consecuencia, una ventaja de un solo voto sería suficiente para definir la elección.
El papel de las actas observadas
Las actas observadas adquieren especial relevancia en un escenario tan cerrado.
Estos documentos presentan inconsistencias, errores materiales, ausencia de firmas u otras incidencias que impiden su incorporación inmediata al conteo oficial. Por ello, son remitidos a los Jurados Electorales Especiales, organismos encargados de evaluar su validez mediante procedimientos que incluyen audiencias públicas con representantes de las organizaciones políticas.
La revisión de estas actas puede extenderse durante varios días e incluso semanas, dependiendo de la complejidad de cada caso.
La proclamación aún deberá esperar
Aunque la ONPE continúe avanzando hacia el 100% de las actas contabilizadas, el resultado no será oficial hasta que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) resuelva todas las observaciones, atienda posibles apelaciones y proclame formalmente al presidente electo.
Por tanto, incluso si el organismo electoral concluye el conteo preliminar en las próximas horas, el país deberá esperar la culminación de los procedimientos legales antes de conocer oficialmente al próximo mandatario.
El calendario electoral establece que el presidente electo asumirá el cargo el 28 de julio de 2026, fecha en la que prestará juramento para el período constitucional correspondiente.