Ciudad de México. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, insistió este lunes en defender los «beneficios» del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), a la vez que indicó que, en caso de ser necesario, abordaría el tema en una llamada con su homólogo estadounidense, Donald Trump.

Si es necesario (hablar con Trump), sí, por supuesto», respondió la mandataria durante su conferencia de prensa matutina, al ser cuestionada sobre la posibilidad de una llamada o reunión con el mandatario de Estados Unidos para tratar el futuro del pacto comercial.

La gobernante mexicana señaló que el principal objetivo de su Gobierno en las conversaciones que se desarrollan esta semana en Washington es preservar el acuerdo regional.

«Bueno, primero, el sostenimiento del tratado, que los tres países creo que estamos de acuerdo en ello porque ha beneficiado a los tres países», sostuvo.

La jefa de Estado explicó, además, que una de las prioridades de Estados Unidos es fortalecer las reglas de origen para que una mayor parte de la producción manufacturera, especialmente en el sector automotriz, se realice dentro de Norteamérica.

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A Estados Unidos le interesa que haya más reglas de origen, ¿qué quiere decir eso? Que más productos, es decir, que toda la cadena de valor relacionada, por ejemplo, con un vehículo, se produzca más en la región, que no vengan de otras regiones», indicó la presidenta.

No obstante, precisó que México defiende una visión regional del tratado.

Obviamente, nosotros decimos, pues, que no solo sea Estados Unidos, sino que sea la región; justamente por eso es un tratado de libre comercio», afirmó.

Reglas de origen y aranceles en revisión

Sheinbaum informó que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, encabezará esta semana las negociaciones en Washington, acompañado por funcionarios y asesores del Gobierno mexicano, y adelantó que los próximos días serán determinantes para conocer el rumbo de las conversaciones.

La mandataria subrayó, además, que el T-MEC no está siendo renegociado, sino sometido a un proceso de revisión previsto en el propio acuerdo, que fue firmado durante el primer mandato de Trump y aprobado por los congresos de los tres países.

«El tratado es ley. O sea, el tratado ya está escrito; no es que ahora se acaba», explicó.

Asimismo, Sheinbaum señaló que México busca reducir los aranceles impuestos por Estados Unidos al acero, aluminio y vehículos bajo la Sección 232 de la legislación estadounidense.

«Entonces, ahí es donde nosotros estamos trabajando para que, por lo menos, estos aranceles disminuyan de manera importante y continúe el tratado comercial», dijo la presidenta mexicana.

La revisión prevista en el acuerdo

El actual T-MEC entró en vigor en julio de 2020 para sustituir al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tras una renegociación impulsada durante el primer mandato de Trump.

El acuerdo establece una revisión conjunta seis años después de su entrada en funcionamiento.

Si los tres países acuerdan su continuidad antes del 1 de julio, se extenderá automáticamente por otros dieciséis años; de lo contrario, comenzará un proceso de revisiones anuales que podría prolongarse durante una década antes de una eventual expiración.