Guayaquil (Ecuador).- La inflación energética interanual en América Latina y el Caribe se triplicó entre marzo y mayo, al pasar de 2,12 % a 6,41 %, debido al conflicto en Oriente Medio y al impacto sobre los mercados internacionales de petróleo y combustibles.
Los datos son parte del último informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de la Energía (Olacde), que señaló que el cambio ocurre después de un periodo de baja presión energética: «lo que amplifica la magnitud del repunte observado en los meses posteriores».
La Olacde explicó que, durante gran parte de 2025, la inflación energética mantuvo una trayectoria moderada, con variaciones puntuales que no alteraron la tendencia general de desaceleración, una evolución que llevó a que, en febrero de este año, «las presiones inflacionarias provenientes de la energía se ubicaran en niveles cercanos a cero, alcanzando el valor más bajo del periodo analizado».
Tensiones geopolíticas impulsan el repunte
La aceleración de la inflación registrada en estos meses evidencia «la alta sensibilidad en los precios internos» de la energía a las tensiones geopolíticas, los riesgos de suministro y las variaciones en los precios internacionales del petróleo.
En contraste, la inflación total interanual en América Latina y el Caribe mostró una trayectoria más estable durante los últimos meses, con cambios en un rango relativamente acotado e impacto más gradual y parcial, según la organización.
«Aunque los precios de la energía inciden en el transporte, logística y costos de producción, el efecto en el índice general de precios muestra una mayor estabilidad, lo que refleja que este índice considera una canasta amplia de bienes y servicios, lo que permite amortiguar parcialmente los ‘shocks’ concentrados en sectores específicos como la energía, añadió.
Con respecto a los combustibles, la Olacde señaló que la escalada internacional mantiene bajo presión los costos de importación, refinación, transporte y comercialización en la región.
Como consecuencia, los precios al consumidor final continúan por encima de los niveles previos al conflicto en el Oriente Medio«, indicó.
Gasolina y diésel siguen al alza
El precio promedio de la gasolina permanece un 16 % por encima de su nivel de referencia, mostrando mayor rigidez a la baja, mientras que el diésel registra una diferencia del 13 % al alza, a pesar de experimentar una ligera corrección parcial en las semanas recientes.
Estados Unidos e Irán firmaron el pasado 17 de junio un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra, desbloquear el estrecho de Ormuz y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, en los últimos días volvieron los ataques en Oriente Medio.
La inflación energética en América Latina y el Caribe ha estado estrechamente vinculada, en los últimos años, a la volatilidad de los mercados internacionales del petróleo, los combustibles y el gas, debido a que gran parte de los países de la región depende de las importaciones de estos productos o de sus derivados.
- Durante buena parte de 2025 y los primeros meses de 2026, la región experimentó una desaceleración de la inflación energética, favorecida por una relativa estabilidad en los precios internacionales del crudo y una menor presión sobre las cadenas de suministro.
- De acuerdo con la Organización Latinoamericana y Caribeña de la Energía (Olacde), en febrero de este año, las presiones inflacionarias provenientes del sector energético alcanzaron niveles cercanos a cero, el punto más bajo del período analizado.