La Paz. – El ministro de Economía de Bolivia, José Gabriel Espinoza, afirmó este miércoles que el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1,900 millones de dólares permitirá la «estabilización fiscal y monetaria» del país, además de impulsar las reformas económicas iniciadas por el Gobierno de Rodrigo Paz.
En una rueda de prensa, Espinoza señaló que el acuerdo con el FMI «es el resultado de la confianza» generada por el plan de reformas del Gobierno para «reconstruir el manejo económico» de Bolivia, con criterios de «competitividad» y un «fuerte componente social».
Plazo, gracia e intereses del crédito
El ministro señaló que el acuerdo con el organismo multilateral prevé «cuatro años de período de gracia», por lo que Bolivia «no va a pagar ni un solo peso en los próximos años» y que la tasa de interés oscila entre «4 y 4,5 %», que es «una de las más bajas que existe en el mercado».
Espinoza aseguró que el FMI no impuso condiciones a Bolivia, sino que valoró como «sostenible» el programa económico aplicado por el Gobierno, que dispuso la reducción del gasto público y la eliminación del financiamiento monetario del déficit fiscal, por lo que el organismo decidió dar curso al programa.
«El ministro prevé enviar el documento la próxima semana al Parlamento nacional y expresó su confianza en que los legisladores actúen con «celeridad» para aprobarlo, ya que, remarcó, «busca estabilizar la economía boliviana con crecimiento y la protección al sector más vulnerable de la población boliviana».
Aprobación pendiente y alcance del plan
Esta jornada, el FMI anunció en un comunicado de prensa un acuerdo con el Gobierno boliviano para la implementación de un plan técnico de 36 meses por 1,900 millones de dólares, destinado a «respaldar el programa de reformas económicas» iniciado por el Ejecutivo de La Paz.
El organismo señaló que el acuerdo se enmarca dentro del Servicio Ampliado del FMI (SAF) y precisó que «está sujeto a la aprobación» de su directorio.
También indicó que permitirá «catalizar financiamiento adicional de otros organismos para Bolivia«, que alcanzará al menos 5.000 millones de dólares.
El FMI indicó que los «puntos clave» del acuerdo incluyen «restablecer la sostenibilidad fiscal», «modernizar el régimen monetario y cambiario», «reforzar la resiliencia del sector financiero» y «mejorar la competitividad, la gobernanza y la productividad», entre otros aspectos.
Financiamiento adicional y metas económicas
Bolivia atravesó en los últimos años una difícil situación económica, marcada por la falta de divisas, la disminución de sus reservas internacionales, el descenso de la producción de hidrocarburos y la inflación.
El acuerdo con el FMI se da después de más de 20 años. Los últimos se concretaron durante los Gobiernos de Hugo Banzer (1997-2002) y Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003), mientras que durante la Administración de Evo Morales (2006-2019) la relación de Bolivia con el FMI fue distante por posiciones ideológicas.
Esto último también ocurrió durante el Gobierno de Luis Arce (2020-2025), cuando Bolivia rechazó un financiamiento del FMI que había gestionado el Gobierno transitorio de Jeanine Áñez (2019-2020).
