Bogotá. – El presidente colombiano, Gustavo Petro, viajará este viernes a La Habana para reunirse con su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, una semana antes de terminar su mandato de cuatro años, informaron este jueves fuentes oficiales.
Va a Cuba mañana en visita oficial», dijo a EFE una fuente de Presidencia, según la cual el mandatario permanecerá en la isla caribeña dos días.
Petro, primer jefe de Estado de izquierda de Colombia y muy cercano a Cuba, dejará la Presidencia el próximo 7 de agosto, cuando asumirá su sucesor, el ultraderechista Abelardo de la Espriella.
Reunión confirmada con Díaz-Canel
Según las fuentes, la comitiva y la agenda del viaje aún no están cerradas, pero sí está confirmada la entrevista con Díaz-Canel.
Choque con la política exterior entrante
La visita tendrá lugar cinco días después de que De la Espriella anunciara que hará una reorganización del servicio exterior colombiano, que incluye el cierre de al menos catorce embajadas, entre ellas las de Cuba, Haití y Nicaragua, y la suspensión de la apertura de una misión en Palestina, con sede en Ramala.
«Estas decisiones no significan romper relaciones diplomáticas con esos países (…) excepto con Cuba y Nicaragua. En mi gobierno no habrá vínculo alguno con tiranías», manifestó De la Espriella.
Esa posición contrasta con la de Petro, que ha defendido a la isla en distintos escenarios y, en una entrevista con EFE y RTVE en Barcelona en abril pasado, condenó el bloqueo estadounidense a Cuba, que calificó de «genocidio».
El bloqueo es genocidio, matar a un pueblo de hambre; eso debería ser extirpado de la historia de la humanidad», dijo Petro en esa ocasión, en la que señaló que lo que Washington debe hacer es «hablar» con Cuba.
En junio pasado, el Gobierno de Colombia envió a La Habana un barco con unas 100 toneladas de ayuda humanitaria para mitigar los efectos del paso del huracán Melissa en la isla y las carencias provocadas por la crisis energética y económica, reforzada por las medidas de bloqueo de Estados Unidos.
Esta solidaridad nos llega en días difíciles, causados por la criminal política de bloqueo del gobierno de EE. UU. La hermandad no se puede bloquear», afirmó entonces Díaz-Canel al agradecer la ayuda colombiana.
Cuba ha sido, además, un aliado de primer nivel de Colombia como anfitrión de negociaciones de paz con las guerrillas de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) con distintos Gobiernos, incluido el de Petro, y por eso el anuncio de De la Espriella, de que romperá relaciones con la isla caribeña, ha sido muy criticado por varios sectores políticos.
«Si no hubiera sido por Cuba, Colombia no habría podido asomarse a la paz con las FARC ni intentarlo con el ELN«, manifestó esta semana el expresidente liberal Ernesto Samper (1994-1998) al criticar la decisión de De la Espriella.