Santiago de Chile. – El presidente de Chile, José Antonio Kast, aseguró este jueves que los anuncios realizados en materia de seguridad, la noche del miércoles en cadena nacional, buscan «recuperar» su lugar como «el país de Latinoamérica más seguro».

Hoy comienza una nueva etapa, un enorme desafío, y lo hacemos para recuperar ese lugar que tuvimos y por el que fuimos reconocidos a nivel mundial: ser el país de Latinoamérica más seguro», dijo el mandatario en un acto en la Escuela de Carabineros en Santiago.

El Jefe de Estado estuvo acompañado del ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau; la presidenta del Senado, Paulina Núñez; el presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, entre otras autoridades, quienes respaldaron las iniciativas.

Agenda ACOT y reforma constitucional

El líder ultraconservador había anunciado una propuesta de reforma constitucional y una Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), que incluye una serie de normativas con las cuales quieren profundizar en la lucha contra el crimen organizado y la delincuencia.

«Serán más de 30 leyes y una reforma constitucional muy relevante para darle tranquilidad y asegurar que estos avances perdurarán en el tiempo», detalló.

Kast reiteró que su Gobierno «ha cambiado la mano en temas de seguridad» y destacó la importancia de las medidas por las consecuencias que el crimen y la delincuencia tienen para los chilenos.

«El crimen organizado utiliza la extorsión; utiliza el terror para infundir miedo en la ciudadanía», agregó.

El mandatario consideró que la seguridad es un tema que «va a generar una unidad parlamentaria muy importante» para la futura aprobación del cuerpo de proyectos legislativos propuestos.

«Habrá detractores, sí; habrá discusión, sí, pero estoy convencido de que esta agenda legislativa va a tener un trámite rápido, como lo que necesitamos, y va a ser aprobada por amplia mayoría», aseveró.

Más de 30 leyes en trámite

El ministro Arrau explicó que la agenda ACOT «propone una reforma constitucional, veinte proyectos de ley, hoy día en trámite con diferentes grados de urgencia, y cerca de una quincena de proyectos de ley que iremos ingresando en las próximas semanas y meses».

En cuanto a la reforma constitucional, expuso otras necesidades para realizarla junto con «establecer la Seguridad Pública, además de la Seguridad Nacional, que ya está como un deber del Estado».

Hablar sobre un nuevo estado de excepción vinculado a la Seguridad Pública«, puntualizó.

Según Arrau, el conjunto de normativas apunta a «crear una nómina de organizaciones criminales y terroristas, de tal manera de poder perseguir la pertenencia a estas organizaciones», así como facilitar procedimientos de incautación, congelación de bienes y tener un régimen penitenciario «especial inapelable» para las personas condenadas por estos delitos.

El presidente de la Cámara Baja, Alessandri, por su parte, argumentó que «el crimen organizado puede hacer una cantidad de cosas; en cambio, las instituciones públicas solo podemos hacer lo que está específicamente autorizado en la ley y por eso son tan importantes las modificaciones legales».

Mientras que la líder del Senado, Núñez, apeló a que «la seguridad es una realidad que nos interpela a todos; la seguridad pertenece a los chilenos y el crimen organizado no distingue entre jóvenes, adultos, entre niños y mujeres, entre izquierdas y derechas».

Chile como destino del narcotráfico

Chile, a diferencia de vecinos como Bolivia o Perú, no es un productor de droga, sino un país de destino y una plataforma de distribución a Asia, Europa y Estados Unidos, gracias a sus numerosos puertos.

Durante los últimos años, el crimen organizado se ha asentado en el país suramericano a través de diversos negocios ilegales, transformándose en una de las principales preocupaciones del Ejecutivo.