San José. – Las autoridades de Costa Rica extraditaron este jueves a Estados Unidos a Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, a quien las autoridades estadounidenses impusieron sanciones sobre sus bienes en 2023 e identifican como uno de los narcotraficantes más prolíficos del país centroamericano.

Para nosotros, esta es la culminación de otro trabajo conjunto con la DEA de cooperación internacional, en donde tenemos objetivos comunes de persecución en lo relacionado con el tráfico internacional de drogas», declaró el fiscal general de Costa Rica, Carlo Díaz.

Bell fue entregado a las autoridades de Estados Unidos junto al colombiano naturalizado costarricense Gabriel Lozano Bonilla, alias Compadre, quien también es requerido en ese país por tráfico internacional de drogas. Ambos partieron escoltados en un avión de la DEA desde la Base 2 del Ministerio de Seguridad, ubicada en el aeropuerto Juan Santamaría.

Macho Coca, de 62 años, es requerido por la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York por presuntamente liderar una estructura delictiva de acopio y distribución de grandes cantidades de cocaína desde Costa Rica hacia Estados Unidos.

Según la información de la Fiscalía costarricense, Bell sostuvo contactos con agentes encubiertos, que incluyeron la venta de una muestra de la droga, así como la negociación para enviar 700 kilos de cocaína hasta Nueva York.

En noviembre de 2023, Bell se convirtió en el primer supuesto narcotraficante costarricense en ser sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU., debido a que esa entidad considera que ha jugado un «papel importante» en la reciente transformación de Costa Rica en un centro de tránsito de narcóticos.

De acuerdo con las sanciones, todos los bienes y propiedades del implicado que se encuentren en EE.UU. quedaron bloqueados —al igual que aquellos que le pertenezcan en un 50 % o más— y se prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses tener transacciones con ellos.

Según informó el Tesoro en esa ocasión, Bell es conocido no solo por las grandes cantidades de cocaína que mueve, sino también por la violencia con la que opera en la provincia costarricense de Limón (Caribe).

El narcotráfico y la violencia asociada a este fenómeno se han convertido en el principal problema de seguridad de Costa Rica, país que en los últimos años ha registrado cifras históricas de homicidios vinculados, en su mayoría, a la lucha de bandas narcotraficantes.

Desde la entrada en vigencia de la reforma constitucional para la extradición de nacionales en mayo de 2025, Costa Rica ha extraditado a 5 presuntos narcotraficantes: el exministro de Seguridad, exmagistrado y exdirector de Inteligencia Celso Gamboa, y su supuesto socio Edwin López, alias Pecho de rata, ambos a Estados Unidos; y a José Johnny Angulo, alias John Cadenas, quien fue entregado a las autoridades de Italia.

A ellos se sumó la extradición de este jueves de Bell y Lozano, este último acusado de traficar cocaína desde Colombia y Venezuela hacia territorio estadounidense.

De acuerdo con la legislación costarricense, para que se apruebe una extradición es necesario que el país que la solicita remita por escrito las garantías formales de que se respetarán los derechos fundamentales del imputado y el compromiso de que no condenará al imputado a una pena de cárcel mayor a la máxima que se aplica en Costa Rica, que es de 50 años.