Perú.- El fuerte aumento de los precios de los combustibles ha provocado una ola de protestas, bloqueos de carreteras y paralizaciones en distintas zonas de Perú, en lo que representa la primera crisis de consideración que enfrenta la presidenta Keiko Fujimori, apenas dos semanas después de asumir el cargo.

Ucayali concentra la protesta regional

El foco principal de las manifestaciones está en Ucayali, región amazónica donde Fujimori obtuvo un amplio respaldo en las recientes elecciones. Sin embargo, ese apoyo electoral se ha transformado rápidamente en reclamos contra el nuevo Gobierno por el incremento de los combustibles y otras demandas sociales.

La Defensoría del Pueblo informó que mantiene un seguimiento a las protestas y señaló que Ucayali registra actualmente la mayor incidencia de medidas de fuerza, con una huelga indefinida iniciada el pasado lunes.

La paralización ha sido encabezada principalmente por transportistas, quienes reclaman medidas para contener el costo de la gasolina y el diésel. A estas demandas se suman exigencias relacionadas con la seguridad ciudadana, la conclusión de un hospital, la investigación de presuntos casos de corrupción y el rescate de una universidad.

La protesta ha sido convocada bajo la consigna “Huelga regional indefinida contra el abandono del Gobierno central”.

Las manifestaciones también se han extendido a otras regiones. En Tacna se produjo un paro de transportistas, mientras en Loreto fue bloqueada la carretera Nauta-Iquitos. También se registraron plantones en Arequipa y Puno.

La movilización en Ucayali supone un desafío político para Fujimori, debido a que se trata precisamente de una de las zonas donde recibió un importante respaldo en las urnas.

El conflicto llega cuando el nuevo Gobierno apenas comienza a definir sus primeras medidas y podría marcar el final de la denominada “luna de miel” entre la nueva administración y parte de su electorado.

Imágenes difundidas en redes sociales muestran carreteras bloqueadas y enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, mientras las autoridades intentan evitar que la protesta se extienda a otras zonas del país.

Combustibles caros y respuesta oficial

Uno de los principales detonantes de la protesta es el incremento del precio de los combustibles. Según reportes de medios peruanos, el diésel pasó de alrededor de 12 soles a 22 soles por galón, mientras que la gasolina aumentó de aproximadamente 16 a 20 soles por galón.

Los transportistas también cuestionan la calidad del diésel que llega a la Amazonía. El gobernador de Ucayali, Manuel Gambini Rupay, señaló que los conductores han denunciado que el combustible presenta niveles de azufre muy superiores a los permitidos.

Ante el reclamo, Petroperú explicó que los precios responden a la evolución de los mercados internacionales, que han registrado fuertes incrementos en las últimas semanas debido a la escalada del conflicto en Medio Oriente.

El Gobierno, entretanto, busca contener el impacto del aumento. El Ministerio de Energía y Minas anunció que coordina con el Ministerio de Economía y Finanzas la implementación de un subsidio temporal para aliviar el costo de los combustibles en la selva.

Impacto en servicios y abastecimiento

La Defensoría del Pueblo advirtió que la paralización ya está teniendo consecuencias sobre la población. Entre las afectaciones reportadas figuran la interrupción del servicio de aseo urbano, dificultades en centros asistenciales, suspensión de actividades escolares y problemas para el abastecimiento de combustibles.

En distintos puntos de la Amazonía se han formado largas filas en las estaciones de servicio, mientras aumenta la presión sobre las autoridades para encontrar una salida al conflicto.

La situación representa así el primer gran pulso entre el Gobierno de Fujimori y sectores sociales que, apenas semanas atrás, figuraban entre sus principales respaldos electorales.