Buenos Aires. – Los psiquiatras José Luis Covelli y Enrique Gallego declararán este jueves en el juicio por la muerte del legendario exfutbolista argentino Diego Armando Maradona, a raíz de su participación en la Junta Médica Interdisciplinaria creada en 2021 para analizar las circunstancias del fallecimiento.
Los peritos que integraron la Junta Médica tuvieron acceso a la investigación llevada a cabo hasta el momento por la Fiscalía, así como a la historia clínica de Maradona y los resultados de su autopsia.
Entre otros interrogantes, los especialistas debieron responder si los fármacos suministrados al paciente pudieron generar efectos adversos o complicaciones en relación con su cuadro cardiológico.
Tras describir el accionar de los medicamentos psiquiátricos que le fueron suministrados al futbolista, la Junta concluyó que «se debió garantizar al paciente un estricto control médico, clínico y bioquímico, que no solo detectara pequeños efectos nocivos que estos pudieran producir, sino que los previniera».
Además, consideraron que ingresar a Maradona en un centro de salud especializado en adicciones «hubiese sido la conducta más adecuada».
En la víspera, el nefrólogo Hernán Trimarchi, otro de los especialistas que integraron la Junta, aseguró que Maradona tenía «una falla renal crónica».
El toxicólogo Carlos Damin, por su parte, dijo que la medicación psiquiátrica con la que se trataba a Maradona de su abstinencia al alcohol «era adecuada» y agregó que el problema fue que no hubiera «medicación hipertensiva ni cardiológica en el listado; tampoco tenía un (médico) clínico, no tenía un cardiólogo».
Damin enumeró unos siete medicamentos que tomaba Diego Armando Maradona antes de fallecer y dijo que al menos tres de ellos podían tener secuelas en el paciente.
«Muchas de estas medicaciones se metabolizan en el hígado y el paciente tenía una cirrosis, según se supo en la autopsia. Además, se eliminan por el riñón; es decir, el paciente tiene que tener buena función renal para saber que esa medicación que le estamos dando se va a poder eliminar”, agregó.
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 mientras recibía tratamiento domiciliario en una casa de las afueras de Buenos Aires, a causa de un edema pulmonar producto de una miocardiopatía crónica reagudizada por la insuficiencia cardíaca, según la autopsia.
Son juzgados en este proceso por el delito de homicidio simple con dolo eventual el neurocirujano Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz y la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros, Mariano Perroni; y el enfermero Ricardo Almirón.