Santiago de Chile.– Dos ciudadanos chilenos fueron detenidos en Osaka, Japón, acusados de participar en el robo de cuatro relojes de lujo valorados en unos US$1.3 millones, sustraídos de una joyería en Tokio.

Los detenidos fueron identificados como Jeremy Paolo Piña Guzmán, de 23 años, y Boris Alexis Manzano Quesada, de 33, quienes, según la investigación policial, ingresaron al establecimiento ubicado en el primer piso del centro comercial Nakano Broadway alrededor de las 11:50 de la mañana del pasado martes.

Robo exprés en Nakano Broadway

De acuerdo con las autoridades, ambos rompieron con un martillo una vitrina cercana a la entrada y, en aproximadamente 10 segundos, se llevaron cuatro relojes: tres de la marca Richard Mille y uno Patek Philippe.

Los cinco empleados que se encontraban en el establecimiento no resultaron heridos. El martillo utilizado durante el robo fue abandonado en el lugar.

Tras salir del centro comercial, los sospechosos huyeron en direcciones diferentes. Uno escapó a pie y el otro utilizó un scooter eléctrico, que posteriormente fue encontrado abandonado a unos 400 metros del establecimiento.

Captura en Osaka y relojes recuperados

La Policía japonesa reconstruyó parte del recorrido de los sospechosos mediante las cámaras de seguridad y logró ubicarlos en Osaka, donde se alojaban en un apartamento alquilado a través de Airbnb.

Los agentes detuvieron primero a uno de ellos cuando salía del inmueble y, unos 40 minutos después, localizaron al segundo en otra zona del mismo edificio.

Durante el operativo, la Policía recuperó uno de los cuatro relojes, mientras continúa la búsqueda de las otras tres piezas.

La investigación también apunta a que los dos hombres habían llegado a Japón apenas unos días antes del robo, el 21 de agosto, y que previamente habrían visitado el centro comercial para observar la joyería.

Según medios japoneses, Boris Manzano reconoció su participación en el robo y declaró que el objetivo era vender los relojes y llevar el dinero obtenido a Chile.

Piña Guzmán también habría admitido haber sustraído uno de los relojes, aunque aseguró desconocer qué ocurrió con las otras tres piezas.

La Policía continúa investigando el paradero de los relojes que permanecen desaparecidos y trata de determinar si otras personas participaron en la planificación del robo, la recepción de las piezas o su eventual comercialización.