Las autoridades polacas acusan al régimen de Aleksandr Lukashenko de proporcionar uniformes militares a los refugiados para crear confusión y de hacer disparos al aire, entre otras provocaciones.

Cracovia (Polonia).- La organización Amnistía Internacional hizo pública este jueves una investigación según la cual las autoridades polacas desplazaron ilegalmente a un grupo de 32 refugiados afganos desde el territorio polaco al bielorruso.

De acuerdo con el informe, elaborado a partir de imágenes obtenidas por satélite y reconstrucciones digitales del terreno, 32 personas que solicitaban asilo en Polonia cuando ya se encontraban dentro de sus fronteras fueron obligadas a volver al lado bielorruso por parte de guardias armados polacos.

Los hechos tuvieron lugar, según Amnistía Internacional, el pasado 18 de agosto, y entre los refugiados había 27 mujeres, una joven de 15 años y cuatro hombres, todos ellos de nacionalidad afgana.

Eve Geddie, directora de la Oficina de las Instituciones Europeas de la ONG, publicó este jueves en la página oficial de AI que "Polonia ha estado reteniendo en su frontera a este grupo de personas de manera cruel durante semanas".

"Nuestro análisis muestra de manera irrefutable que el 18 de agosto su localización cambió de Polonia a Bielorrusia durante la noche, lo que sugiere claramente que fueron víctimas de una expulsión ilegal", concluye el comunicado.

Se da la circunstancia de que, el 25 de agosto, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dio instrucciones a Varsovia para que proporcionase "alimentación adecuada, agua, ropas, asistencia médica y, si es posible, refugio temporal" a las personas que se encontraban en la frontera.

Desde el pasado 2 de septiembre, Polonia mantiene vigente el estado de emergencia en la franja de territorio limítrofe con Bielorrusia para, según el gobierno, hacer frente a la "guerra híbrida" desencadenada por Minsk, a quien acusan de transportar masivamente a migrantes para que crucen a Polonia.

El portavoz del gobierno polaco, Piotr Müller, dijo hace pocos días que "desde el comienzo de esta guerra híbrida, pues así es como debe llamarse, alrededor de 10.000 individuos han intentado entrar en Polonia de manera ilegal".

Las autoridades polacas acusan al régimen de Aleksandr Lukashenko de proporcionar uniformes militares a los refugiados para crear confusión y de hacer disparos al aire, entre otras provocaciones.

Polonia inició hace un mes la construcción de un muro de 3 metros de alto a lo largo de su frontera con Bielorrusia.