Según el documento la ONG, las protestas y la violencia generalizada han sido constantes en Haití desde al menos 2019.

Ciudad de México.- El asalto armado en el que murió el presidente haitiano, Jovenel Moïse, y resultó herida su esposa es un indicador "estremecedor" de la "grave crisis política y de derechos humanos" que enfrente Haití desde hace años, indicó este jueves Amnistía Internacional (AI).

El crimen "debe ser investigado con prontitud e imparcialidad junto con las graves y continuas violaciones de derechos humanos que se cometen en el país", apuntó la ONG en un comunicado.

Según declaró Erika Guevara-Rosas, directora del Programa Regional para América de AI, el asesinato del presidente Jovenel Moïse "debe ser investigado de forma inmediata e imparcial junto con las graves violaciones de derechos humanos y la impunidad crónica que ha sufrido la población bajo su mandato".

"Esta es una llamada de atención para la comunidad internacional y para las autoridades haitianas que han contemplado la impunidad crónica e ignorado los llamados de alerta emitidos por las personas que defienden los derechos humanos que han pavimentado el camino para una crisis tan grave", apuntó.

AI está preocupada "por la posible escalada de violencia en los próximos días" y seguirá de cerca las posibles protestas que se produzcan.

Además, pidió a las autoridades haitianas que sitúen los derechos humanos en el centro de su respuesta a la crisis política.

"La comunidad internacional también debe proporcionar toda la asistencia al país para encontrar formas de desescalar la violencia y proteger los derechos humanos, incluidos los de personas periodistas y defensoras de los derechos humanos", agregó.

Según el documento la ONG, las protestas y la violencia generalizada han sido constantes en Haití desde al menos 2019.

Además, un informe de la ONU publicado en enero de 2021 constató un marcado aumento de las violaciones de los derechos humanos y de los abusos contra el derecho a la vida durante las protestas de 2018 y 2019, y pidió a las autoridades que abordaran problemas subyacentes como la impunidad.

El presidente haitiano murió este miércoles asesinado por hombres armados que asaltaron su domicilio en la capital haitiana, Puerto Príncipe, mientras su esposa Martine resultó gravemente herida de bala y fue trasladada a Miami para recibir tratamiento.