Encontrar a 18 personas -doce titulares y seis suplentes- imparciales para juzgar este caso es la difícil tarea que centrará los primeros días de este juicio que se celebra en un tribunal de Manhatttan, al que fueron citados más de 130 ciudadanos como posibles miembros del jurado.

Nueva York.- El juicio por presunto fraude fiscal contra la empresa de Donald Trump arrancó este lunes en Nueva York con el proceso de selección del jurado, especialmente complicado en este caso por las opiniones encontradas que despierta el expresidente estadounidense.

Encontrar a 18 personas -doce titulares y seis suplentes- imparciales para juzgar este caso es la difícil tarea que centrará los primeros días de este juicio que se celebra en un tribunal de Manhatttan, al que fueron citados más de 130 ciudadanos como posibles miembros del jurado.

La fiscalía y la defensa irán eliminando candidatos que consideren parciales o inadecuados en un proceso que puede llevar una semana o incluso más, según avisó hoy el juez Juan Merchan, citado por medios locales.

Trump no cuenta con muchas simpatías en Nueva York, donde en las últimas elecciones presidenciales obtuvo un 23 % de los votos frente al 76 % logrado por el demócrata Joe Biden. En 2016, cuando se enfrentó a Hillary Clinton, Trump sólo recibió el 18 % de los votos en su ciudad natal.

Aunque no se espera que Trump aparezca en el juicio, Merchan avisó a los potenciales miembros del jurado de que el magnate neoyorquino y sus hijos Donald Jr., Eric e Ivanka podrían ser llamados a declarar como testigos.

Una vez que se seleccione al jurado, se prevé que el juicio dure más de un mes y que tenga como testigo clave a Allen Weisselberg, el exdirector financiero de la Organización Trump, que estaba acusado en este caso y que pactó declararse culpable con la fiscalía.

Weisselberg, que trabajó durante décadas para el negocio del expresidente estadounidense y que está considerado como uno de sus escuderos más fieles, se comprometió a declarar en este proceso a cambio de una pena menor.

El ejecutivo se declaró culpable de los 15 cargos que se le habían imputado y que incluyen delitos de fraude fiscal, conspiración y falsedad documental.

La empresa de Trump y el directivo fueron acusados el pasado verano de operar durante más de 15 años una trama de evasión fiscal, en la que supuestamente pagaban a ejecutivos "por debajo de la mesa", dándoles una parte importante de sus compensaciones de forma que se pudiese reducir el pago de impuestos.

La Organización Trump, según admitió su exdirector financiero, pagaba a esas personas sueldos más reducidos -con lo que reducía sus impuestos de plantilla- y a la vez les ofrecía compensaciones al margen que no se notificaban adecuadamente a las autoridades.

De ser condenada en este juicio, la compañía puede ser multada con más de un millón de dólares y sufrir ciertas limitaciones a la hora de operar sus negocios.

Este caso es resultado de los primeros cargos que se presentaron fruto de las investigaciones sobre las operaciones de la Organización Trump, pero no el único.

El pasado mes la fiscal general de Nueva York, Letitia James, acudió a un tribunal para acusar a la empresa, a Trump y a tres de sus hijos adultos de obtener fraudulentamente préstamos, beneficios de seguros y pagar impuestos más bajos.