Bangkok: Las autoridades de Singapur detuvieron a 2,589 personas por posesión y consumo de vapeadores en los tres primeros meses de 2026, en el marco de la campaña de la ciudad-Estado para frenar el uso de estos dispositivos y en línea con las estrictas leyes vigentes en el país.
Del total de arrestados, 2,212 eran usuarios habituales de cigarrillos electrónicos, mientras que los 377 restantes fueron detenidos por delitos relacionados con vapeadores de etomidato, también conocidos como Kpods, según un comunicado conjunto del Ministerio de Sanidad y la Autoridad de Ciencias de la Salud (HSA), citado por el diario singapurense Straits Times.
Hasta el momento se desconoce si los detenidos fueron puestos a disposición judicial, permanecen bajo custodia o si han recuperado la libertad tras los arrestos.
La Policía también incautó más de 36.000 cigarrillos electrónicos y componentes vinculados, además de procesar a 13 vendedores y 11 contrabandistas. Por su parte, la HSA identificó y multó a 10 personas por publicar contenido relacionado con el vapeo en redes sociales y retiró más de 600 anuncios de las plataformas de comercio electrónico.
Vapear está prohibido en Singapur desde 2018, y poseer, usar o comprar vaporizadores conlleva importantes condenas que, desde septiembre de 2025, incluyen penas de cárcel de hasta 20 años, rehabilitación para consumidores y un máximo de 15 latigazos para proveedores de dispositivos que contengan etomidato, una sustancia con efecto anestésico.
La ciudad-Estado tiene una de las leyes antidrogas más draconianas del planeta y contempla la pena de muerte a partir de un mínimo de 500 gramos de tráfico de marihuana y 15 gramos de heroína, en procedimientos que ONG y activistas tachan de opacos.
La isla, gobernada de manera semiautocrática por el Partido de Acción Popular (PAP) desde su independencia en 1965, ha ahorcado —el método empleado por la isla— en lo que va de 2026 a nueve personas, todas por delitos relacionados con las drogas, según el recuento de los datos oficiales.
